La recesión industrial continúa profundizándose y encuentra en la actividad metalúrgica uno de sus reflejos más claros. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), el sector registró en abril una caída interanual de 5,1% y un retroceso de 1,4% respecto de marzo, acumulando una contracción de 6% en lo que va de 2026.
El dato más preocupante surge de la utilización de la capacidad instalada. Las empresas metalúrgicas operaron apenas al 39,8% de su potencial productivo, un nivel que la propia entidad calificó entre los más bajos de la serie histórica. En comparación con el mismo período del año pasado, la caída fue de 6,8 puntos porcentuales.
El panorama muestra una industria que continúa lejos de recuperar los niveles de actividad previos al cambio de gobierno y que sigue afectada por la debilidad de la demanda interna. La mayor parte de los rubros registró caídas durante abril. Entre los más afectados aparecen la fundición (-8,9%), la maquinaria agrícola (-8,6%), los bienes de capital (-6,8%) y el equipamiento médico (-6,3%).

Incluso sectores que habían mostrado cierta resistencia durante los primeros meses del año comenzaron a evidenciar señales de agotamiento. Un claro ejemplo es lo que sucede con la maquinaria agrícola, que por primera vez en 2026 exhibió una variación negativa. De este modo refleja la desaceleración de una actividad que hasta ahora funcionaba como uno de los pocos motores de la industria.
La caída también se extendió a todas las cadenas de valor relevadas por ADIMRA. El segmento vinculado al agro registró un retroceso de 9,5%, mientras que minería cayó 5,6%, consumo final 5,5%, automotriz 4,6%, alimentos y bebidas 4%, petróleo y gas 3,5%, energía eléctrica 1,9% y construcción 1,1%.
A nivel geográfico, las principales provincias industriales mostraron resultados negativos. Buenos Aires lideró las bajas con una caída de 5,9%, seguida por Santa Fe (-5,1%), Córdoba (-4,1%), Entre Ríos (-3,8%) y Mendoza (-2,4%).

Se hunde el empleo y las perspectivas son poco alentadoras
El deterioro de la actividad también impactó sobre el empleo. El sector registró una reducción interanual de 2,2% en la cantidad de puestos de trabajo y una baja de 0,2% respecto de marzo, confirmando que la crisis productiva comienza a trasladarse con mayor intensidad al mercado laboral.
Desde ADIMRA advirtieron además que las perspectivas para los próximos meses siguen siendo poco alentadoras. Según el relevamiento, siete de cada diez empresas no esperan mejoras en sus niveles de producción durante el próximo trimestre. «La recuperación de la actividad aún presenta desafíos importantes, en un contexto donde la utilización de la capacidad instalada continúa en niveles reducidos para el sector», sostuvo el presidente de la entidad, Elio Del Re.
Los datos vuelven a encender señales de alerta sobre el desempeño de la industria manufacturera. Los indicadores fabriles muestran que amplios sectores productivos continúan operando con fuertes niveles de ociosidad, caída de ventas y menores niveles de empleo, sin que aparezcan señales claras de recuperación en el corto plazo. Solo queda preguntarse ¿hasta cuándo puede sostenerse esta situación?
RM/EO






