Durante la gestión presidencial de Javier Milei, el Riesgo País tocó su techo y perforó su piso: llegó a los 2100 puntos en enero de 2024 y este enero quebró el piso 500 puntos básicos. Todavía se mantiene en el nivel más bajo de los últimos casi ocho años. Con esos números del indicador elaborado por JP Morgan Argentina proyecta que la Argentina está más cerca de volver a los mercados internacionales. En Casa Rosada lo miran con cautela.
A principios de semana, el Riesgo País perforó y se ubicó en 493, el nivel más bajo desde el 11 de junio de 2018, cuando había cerrado en 487 puntos básicos. Es decir, que cayó un 3,3 % en la jornada y acumuló un retroceso del 13,1 % en lo que va de enero.
Para llegar a esa situación se dieron varios factores: la compra de 1.000 millones de dólares del Banco Central en enero –después de que el Gobierno anunció en diciembre un plan para acumular al menos 10 mil millones de dólares de reservas internacionales en 2026– y las subas de los bonos soberanos. Los Bonares avanzaron hasta 1,34 % y los Globales registraron alzas de hasta 1,77 %.
Todo en un contexto favorable debido al aumento en la oferta de divisas, las emisiones de deudas en dólares del sector privado y de las provincias y la liquidación del sector agroexportador.
Con este nuevo valor, Argentina está por debajo de Bolivia (548) y se acerca a Ecuador (409). Sin embargo, la brecha sigue siendo amplia respecto a otras economías de la región, como Brasil (190 puntos), Perú (127 puntos), Paraguay (110), Chile (88) y Uruguay (69). Si bien los analistas sostienen que la Argentina todavía está lejos de alcanzar niveles como los de Brasil, indicaron que la tendencia es positiva.
Un espejo en el cuál mirarse es la situación de Ecuador, que el lunes volvió al mercado de capitales y colocó bonos con vencimientos para 2034 y 2039 a tasas del 8,75% y 9,25%. Si el ministro de Economía, Luis Caputo, quisiera tomar dólares del mercado global con la emisión de un bono, no conseguiría financiarse a menos de 9%, un costo elevado.






