Pasada la medianoche, Diputados votó en general la Reforma Laboral y le dio media sanción al proyecto impulsado por Javier Milei. Pero por las modificaciones, la Reforma Laboral deberá ser tratada nuevamente por el Senado. En tiempo récord, el oficialismo ya giró la iniciativa a la cámara Alta. El objetivo: busca darle sanción definitiva para inaugurar las sesiones ordinarias el 1 de marzo con lo que el presidente considera «un triunfo».
Desde Washington, el presidente celebró el avance de la serie de cambios en la Ley de Contrato de Trabajo, a la que se refiere como «modernización». De confirmarse en la Cámara Alta, las vacaciones, indemnizaciones y los turnos laborales -entre otros- afectarán las rutinas de los empleados registrados.
Casi trece horas de debate y sin el artículo 44, que reducía los sueldos en caso de licencias por accidentes y enfermedades, el proyecto volverá a ser debatido en el recinto del Senado la semana próxima.
La Reforma Laboral incluye varias modificaciones. En cuanto a las vacaciones, por ejemplo, la propuesta indica que deben concederse entre el 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente. Aunque contempla acuerdos entre empleado y empleador por fuera de ese lapso. El proyecto habilita el fraccionamiento de las vacaciones, siempre que cada tramo no sea menor a siete días corridos.

Respecto a las indemnizaciones por despido queda afuera del cálculo el aguinaldo y los premios extraordinarios. El monto máximo no podrá superar tres veces el salario promedio previsto en el convenio colectivo correspondiente y no podrá ser menor al 67% de la remuneración mensual habitual. Si el trabajador no está amparado por un convenio, se aplicará el tope más favorable del establecimiento.
Dispone un banco de horas. El empleador y el trabajador deben acordar por escrito la compensación de horas extraordinarias, siempre bajo registro y con límites precisos. El acuerdo puede prever el uso de horas extra, banco de horas o francos compensatorios y debe respetar los descansos mínimos legales, garantizando la protección de la salud del trabajador.
El debate se dio durante un paro general de alto acatamiento en todo el país al que adhirió Transporte. Y un día después del cierre de la tradicional fábrica de neumáticos FATE, que despidió a 920 personas. La Confederación General del Trabajo, CGT, llamó a la huelga pero no a la movilización. Igual, agrupaciones de izquierda y la UOM, Aceiteros y Pilotos, junto a la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores se acercaron al Congreso.
Hubo represión cuando los manifestantes se retiraban. Gendarmería y la Federal avanzaron con camiones hidrantes, luego con gases lacrimógenos y finalmente con balas de goma. El saldo: 70 heridos y al menos ocho detenidos, uno de ellos jubilado.
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