La canasta básica de las infancias ascendió hasta $ 697.268 en junio, lo que cuadriplica el monto que el Gobierno otorga en la Asignación Universal por Hijo (AUH). El beneficio de ANSES es de de $ 148.049, pero si se retiene el 20% mensual el pago directo fue es de $ 118.439.
El relevamiento del Indec divide los gastos en cuatro grupos, de acuerdo al nivel de escolarización y la edad. En ese sentido, los menores de 1 año requirieron $ 545.683 –$ 177.233 de bienes y servicios (alimentos, pañales, salud y vivienda) y $ 368.450 al costo del cuidado-. Para menores de 1 a 3 años se necesitaron $ 649.935, con $ 228.850 de bienes y servicios y $ 421.086 de cuidado.
Además, el cuidado de menores de entre 4 y 5 años significó $ 554.646. En este caso, $ 291.467 fueron para bienes y servicios y $ 263.179 para el cuidado. Por último, los menores de entre 6 a 12 años demandaron $ 697.268. Los bienes y servicios representaron $ 361.566 y el cuidado, $ 335.702.
Para el cálculo del costo de los bienes y servicios para el desarrollo de infantes, niñas, niños y adolescentes se toma el valor mensual de la canasta básica total (CBT) del Gran Buenos Aires (GBA) que difunde todos los meses el Indec para la medición de la pobreza.

Dentro de la CBT se incluye tanto el costo de adquisición de los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos energéticos mínimos como el de los bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, vivienda, etcétera).
Casi 4 de 10 niños y adolescentes argentinos tienen dificultad para acceder a ropa y calzado
El dato del Indec condice con el último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, que reveló que el 37,5% de los niños y adolescentes argentinos tuvieron dificultades para acceder a ropa o calzado por motivos económicos durante el último año. En esa línea, la vestimenta se consolidó como la privación que presenta la mayor brecha de desigualdad socioeconómica en el país, ya que afecta al 58,3% de los chicos de sectores muy bajos. De esa forma, triplica el 17,8% registrado en los niveles medios-altos.
Asimismo, señaló que la falta de recursos en las infancias impacta negativamente en diversas áreas. Los problemas de aprendizaje afectan al 36,8% de los menores, mientras la educación sigue deteriorándose por la crisis. Por su parte, el 27,3% de los niños manifestó tener problemas para entablar amistades o integrarse a grupos de pares, mientras que el 18,1% atravesó situaciones explícitas de malestar emocional.
Por otra parte, subrayó que las transferencias de ingresos como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar explican más del 90% de la reducción de la pobreza infantil y entre el 97% y el 98% de la contención de la indigencia extrema.
¿Cuál es la inflación real que enfrentan los hogares argentinos?
En julio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 2,1%, se aceleró frente al 1,9% de junio y acumuló un incremento del 19,3% en los primeros siete meses del año. En términos interanuales, el aumento llegó al 33,8%. El Gobierno puede mostrar el dato como una inflación sustancialmente menor a la que dejó la gestión anterior. Pero el problema aparece cuando el índice general se contrasta con algunos de los gastos que tienen mayor peso en el presupuesto mensual de las familias: transporte, electricidad, gas, agua, salud, educación y otros servicios.
¿Cuánto aumentaron realmente los precios que enfrentan los hogares argentinos? En esta cuestión aparece una brecha que ayuda a explicar por qué, aun con una inflación oficial que se ubica alrededor del 2% mensual, la percepción de pérdida de poder adquisitivo continúa siendo elevada.
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