«Porque acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos, aplaudir lo que está mal. Apoyar el cambio es otra cosa: es decir lo que falta. Es decir la verdad, aunque duela. Es reclamar lo que se prometió y todavía no llegó. Eso es lealtad verdadera», dice uno de los tramos del «Manifiesto próximo paso», el comunicado que este domingo difundió el PRO, cuyo principal digirente es el expresidente Mauricio Macri.
El pronunciamiento sucede luego de otra semana atravesada por las dificultades del Gobierno para superar el desgaste que protagoniza el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La crisis se profundizó entre jueves y viernes porque la senadora Patricia Bullrich le reclamó que no espere al 31 de julio para presentar la declaración jurada de sus bienes ante la Oficina Anticorrupción. Después vino una reunión de Gabinete, donde el presidente Javier Milei ratificó a su ministro y frenó la ofensiva de Bullrich, que representa a varios funcionarios que piensan lo mismo.
Sin embargo, antes del pronunciamiento, uno de los principales dirigentes del PRO cuestionó a Bullrich para negar que pueda regresar al partido que abandonó para sumarse al gabinete de Milei. “Hay que tener cierta tranquilidad y quedarse quieto un rato. Lo mejor que podría hacer Patricia por el país es dejar de pasar de un partido a otro. Eso le ha hecho mucho daño a ella y a la política argentina”, dijo De Andreis en una entrevista que concedió a radio La Red. «Lo mejor que podría pasarle a la política, al Gobierno y a la Argentina es que Patricia se quede en el mismo espacio político un tiempo”, chicaneó.

El texto fue difundido por el PRO durante la noche del domingo. Antes de reivindicar su diferenciación frente a «lo que está mal», el comunicado hace un diagnóstico para justificar este distanciamiento ante el Gobierno. «Hay que decirlo, el cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo. Y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer. A los dos los vamos a enfrentar». La segunda parte de esta frase está claramente destinada a Adorni, pero como un tiro por elevación a los errores de la gestión libertaria.

En el arranque el «manifiesto» define que «hubo un momento en que la Argentina tocó fondo. Y lo sentimos todos. En los precios. En la incertidumbre. En la sensación de que no había salida». Es una alusión a las elecciones presidenciales de 2023, la derrota de la fórmula Patricia Bullrich – Luis Petri en primera vuelta y el traslado del 80% de los votos obtenidos por Juntos por el Cambio a favor de Javier Milei y Victoria Villarruel para imponerse en segunda vuelta sobre el entonces ministro de Economía Sergio Massa, de Unión por la Patria (UxP).

«Entonces algo pasó: los argentinos eligieron cambiar. Porque el dolor del cambio era preferible al dolor de seguir como íbamos.Y el PRO estuvo ahí. Del lado del cambio. Sin especular. Sin mirar desde afuera», reivindica el texto para remarcar el apoyo de Macri y el respaldo del PRO. Luego aparece en el texto la antesala de las críticas del expresidente, pero sin romper. «Algunas cosas empezaron a cambiar. Pero empezar no es llegar. Y eso también se siente. Porque hay una diferencia entre que los grandes números mejoren y que tu vida mejore. Y eso duele, desgasta. Y cuando ese dolor no se escucha… duele. Cuando no se da el ejemplo… duele. Cuando no se respeta el sacrificio ajeno, duele. Y duele más», dispara el pronunciamiento y utiliza una palabra que se repite y afecta mucho con preocupación en la Casa Rosada: «Desgaste».

En la última parte del mensaje el PRO reitera la definición que utilizó Macri en el ultimo acto partidario que encabezó: la idea de mostrarse como una alternativa superadora de la experiencia de Milei, sin mencionar que el libertario se fortaleció por las debilidades de la gestión de Juntos por el Cambio. «El próximo paso es claro: que el cambio llegue y cambie tu vida. El próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación. Y cuidar lo que ya se logró. Y hacer lo que falta. Eso es lo que sabemos hacer. Que el cambio cambie tu vida. Ese es el próximo paso. Ahí vamos.».
Contexto de un amague de campaña para pelear el recambio
El comunicado combina la expectativa de mostrarse como recambio con la decisión de tomar distancia. Bullrich lo hizo la semana pasada, después de reclamarle a Adorni que presente su declaración jurada antes del 31 de julio. Inmediatamente después Milei dio una entrevista telefónica antes de regresar de Estados Unidos, a donde habia viajado para participar de la conferencia anual del Instituto Milken. El presidente ratificó a Adorni. Dijo que «ni en pedo se va» aclaró que Bullrich le había anticipado su diferencia en privado antes de decirla en los medios y que ella sólo había «espoileado» una decisión de adelantar la presentación.

El presidente volvió de EEUU y encabezó una reunión de Gabinete cargada de hermetismo. No hubo foto y luego se filtraron versiones de gritos del Presidente. Al parecer reiteró frases similares a las que dijo en la entrevista que hizo desde Los Ángeles. La mas importante fue: «El Presidente soy yo. El que toma las decisiones soy yo. Y el que toma el rumbo soy yo. Y el que decide quiénes son las personas que me acompañan, soy yo. Si a alguno no le gusta, me lo dirá. Y se tendrá que fumar qué decido y si no, se va», dijo Milei. El viernes la repitió pero a los gritos y con Bullrich como destinataria.
Ese mismo día la senadora recorrió la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires acompañada por la legisladora porteña Pilar Ramírez, principal dirigente de La Libertad Avanza en la capital. La recorrida fue vinculada a la función legislativa de Bullrich, pero no quedó ajena a su ofensiva para diferenciarse del desgaste de Adorni.
CM






