El Gobierno ganó la semana pasada en Diputados: quórum justo, sesión opositora bloqueada, Hojarasca y Zonas Frías con media sanción. Pero esta semana el escenario no fue el mismo: en el Senado hay un quórum que no permite destrabar proyectos con dictamen. Mientras tanto, todas las miradas recaen sobre Patricia Bullrich, jefa del bloque de LLA en la Cámara alta, quien además de protagonizar una distancia con su propio Gobierno, tiene que ponerse al hombro negociaciones difíciles. La agenda oficialista sufre un «cuello de botella» y, en paralelo, el Ejecutivo sigue enviando proyectos, a poco del receso del Congreso y el Mundial de Fútbol que paralizará toda actividad. LLA ya no tiene la misma suerte que en las extraordinarias.
Bullrich tenía prevista una sesión para esta semana y tuvo que postergarla. Ahora apunta al 4 de junio. La parálisis que se viene puede durar hasta agosto, algo que también complicaría el avance de la reforma electoral. «Hay provincias que quieren desdoblar elecciones y adelantarlas: así, vos no podés cambiar las reglas en agosto o septiembre cuando algunos tendrían que ya votar en marzo», reconoció el diputado aliado al gobierno, Oscar Zago, en diálogo con La Pluma.
Milei reconoció la dificultad este martes en Radio Mitre con una franqueza que no es habitual en él cuando habla del Congreso. «Seguimos siendo primera minoría, no tenemos quórum propio», dijo. Y agregó: «Las reformas no van a la velocidad ni con la pureza que quisiéramos, pero esta es la lógica del sistema institucional que los argentinos hemos validado». La metáfora que usó fue futbolera: no podés quejarte de que no te dejan hacer goles con la mano.

Buitres, Propiedad Privada y jueces: los temas de la próxima sesión
El caso más urgente es el acuerdo con los fondos buitres Attestor y Bainbridge por 171 millones de dólares. Tuvo que volver a comisión porque el Ejecutivo mandó una adenda para corregir errores materiales en el texto original —montos prescriptos y bonos que habían quedado afuera. Ya tiene nuevo dictamen. El plazo para aprobarlo, incluyendo el paso por Diputados, vence el 30 de junio. El Gobierno proyectaba llevarlo al recinto este jueves 28 de mayo junto a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que también tiene dictamen después de que el oficialismo cediera en dos puntos clave: eliminó el capítulo que habilitaba desalojos inmediatos y modificó el régimen de tierras rurales, delegando en las provincias la regulación sobre compra por extranjeros. Sin embargo, al no tener garantizado el quórum, Bullrich confesó en los pasillos del Congreso que será para la semana próxima.
También están los 73 pliegos judiciales listos para votar, entre ellos el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema Horacio Rosatti, que pasó una audiencia tensa en comisión.

Los proyectos sensibles que no avanzan
La Reforma Electoral es el nudo más difícil. La eliminación de las PASO genera resistencia incluso entre los aliados —UCR y PRO quieren separar Ficha Limpia del resto, algo que la línea dura de Karina Milei viene rechazando. El proyecto lleva semanas sin avance concreto. El Gobierno no tiene los votos para aprobarlo como lo envió y tampoco termina de aceptar una versión recortada.
La Ley de Salud Mental ya tuvo tres rondas informativas en las comisiones de Salud y Legislación General. El proyecto habilita internaciones no voluntarias en situaciones de riesgo y exige la presencia obligatoria de psiquiatras en los equipos interdisciplinarios —punto que divide aguas con los psicólogos. Sin dictamen, no hay fecha de sesión todavía.
El proyecto de Invalidez de Pensiones por Discapacidad es uno de los más sensibles. Obliga a cada beneficiario a reempadronarse y demostrar por qué necesita la pensión, en un contexto en que el colectivo de discapacidad es uno de los más movilizados contra el Gobierno. Las negociaciones avanzan despacio, en especial, porque pocas provincias están dispuestas a votar otro ajuste allí. Desde el oficialismo reconocieron a este medio que será un proyecto para después de la Copa del Mundo 2026.

Cuello de botella: los nuevos proyectos que envió el gobierno
Como si la lista no fuera suficientemente larga, el Gobierno envió este martes cuatro proyectos más: el Súper RIGI —para inversiones mínimas de 1.000 millones de dólares en sectores como inteligencia artificial, litio, uranio, hidrógeno verde y vehículos eléctricos, con estabilidad normativa por 30 años—, la Ley de Lobby —que crea un registro público obligatorio de gestores de intereses y exige declaraciones juradas—, la prevención de la ludopatía y la derogación del etiquetado frontal. Los cuatro ingresan a una cola que ya tenía ocupantes esperando turno hace semanas. Y hay más en camino: Milei anunció un próximo paquete desregulador con reformas en venta de medicamentos en góndola, transporte fluvial y mercado inmobiliario, más lo que él mismo llamó una «revolución de los seguros». A todo esto se suman los proyectos recientemente aprobados en Diputados: Zonas Frías y Hojarasca.

Todo esto tiene que procesarse en un Senado que no tiene quórum propio y que históricamente baja su actividad con el arranque del Mundial. El torneo empieza el 19 de junio en Estados Unidos, México y Canadá. Para ese momento, si el ritmo es el que viene siendo, varios de los proyectos más importantes todavía van a estar esperando sesión. El receso invernal oficial es en julio, pero en la práctica el Congreso empieza a vaciarse mucho antes.
JD/CM






