El Senado eligió este jueves para concentrar en una sola jornada tres decisiones de alto impacto político y judicial. La primera, en comisión por la mañana: el hijo del presidente de la Corte Suprema, Emilio Rosatti, obtuvo dictamen favorable para ser juez federal en Santa Fe, en una audiencia que no estuvo exenta de momentos incómodos. La segunda, en el recinto por la tarde: la cámara alta le renovó el cargo por cinco años a Carlos «Coco» Mahiques como vocal de la Cámara Federal de Casación Penal —padre del ministro de Justicia— con 58 votos a favor y, llamativamente, con una fractura del bloque kirchnerista que terminó acompañando el pliego. La tercera, al final de la sesión: la ley de regularización de armas de fuego fue sancionada con 40 votos a favor y 26 en contra.
Mahiques aprobado con votos kirchneristas
En el recinto, el pliego de Carlos «Coco» Mahiques como vocal de Casación fue el primer punto del temario. El resultado fue 58 a 11. Lo más llamativo no fue el número sino la composición: una parte del bloque kirchnerista votó a favor, partiendo al peronismo en una votación que el Gobierno había impulsado directamente a través del ministerio que conduce el hijo del magistrado en cuestión. La imagen de senadores peronistas acompañando el pliego del padre del ministro de Justicia no pasó inadvertida.

La ley de armas y el peor contexto posible
Al cierre de la sesión, con 40 votos a favor y 26 en contra, el Senado convirtió en ley la regularización de armas de fuego —la iniciativa que Bullrich diseñó cuando era ministra de Seguridad y que ahora impulsó desde su banca como jefa del bloque libertario. La norma permite que unas 800.000 armas en situación irregular se regularicen en un plazo de 360 días, con exención de sanciones penales por tenencia ilegítima para quienes adhieran sin imputación judicial previa. También prorroga el Programa de Entrega Voluntaria hasta 2027.

El peronismo pidió cuatro votaciones separadas. Votó en contra de los artículos del blanqueo pero acompañó por unanimidad —junto con todos los presentes— el artículo de entrega voluntaria, que tiene consenso transversal desde hace décadas. Soria fue el orador más filoso de la oposición: «Casualmente en este momento donde florecen las amenazas de tiroteos en las escuelas el Gobierno aprovecha ahora para sacar la iniciativa«. Y recordó que mediante un DNU, el propio Gobierno había habilitado a jóvenes de 18 a 20 años a ser legítimos usuarios de armas —1.191 personas de esa franja etaria ya fueron dadas de alta. Bullrich respondió con el argumento de la trazabilidad: «El arma registrada es el arma trazable. Este sistema nos protege absolutamente».
Emilio Rosatti quedó cerca de ser juez federal en Santa Fe
Emilio Rosatti llegó a la Comisión de Acuerdos como el candidato más observado de la jornada. El santafesino —que escaló del cuarto al primer lugar de la terna tras las entrevistas personales ante los consejeros del Consejo de la Magistratura, en una instancia que sus propios colegas de la Corte Rosenkrantz y Lorenzetti propusieron reformar para reducir su discrecionalidad— expuso visiblemente nervioso. Su padre, el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, se había abstenido de participar en la votación del plenario del Consejo que aprobó la terna.

El senador rionegrino Martín Soria le preguntó precisamente sobre esa propuesta de modificar el reglamento de concursos que firmaron Rosenkrantz y Lorenzetti. «Está dentro de las facultades de la Corte proponer. Cuando uno se anota en el concurso lo hace con el reglamento vigente», respondió el candidato, sin tomar postura sobre si esa reforma le hubiera cambiado el resultado.
JD/CM






