El Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, atraviesa una semana marcada por crecientes tensiones políticas, sociales y sindicales, en medio de reclamos por financiamiento y cuestionamientos a su gestión. En las últimas horas, dos focos de conflicto se consolidaron: la deuda denunciada por la provincia de Buenos Aires en materia alimentaria y un paro total en la Universidad de Buenos Aires impulsado por gremios docentes y no docentes.
Por un lado, intendentes bonaerenses resolvieron encabezar una movilización hacia la sede de la cartera nacional para exigir el pago de fondos adeudados correspondientes al Servicio Alimentario Escolar (SAE). La medida fue definida en el seno del Partido Justicialista bonaerense, tras una reunión en La Plata en la que se analizó el impacto del recorte en programas sociales sensibles. Según autoridades provinciales, la deuda asciende a unos 220.000 millones de pesos.
El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, sostuvo que el Gobierno nacional incumplió compromisos previos de financiamiento, ya que habría aportado poco más del 10% del programa cuando se había comprometido a cubrir el 20%. Desde la provincia advierten que esta situación pone en riesgo la continuidad y calidad de la asistencia alimentaria en escuelas, un punto especialmente delicado en el actual contexto económico.
En paralelo, el conflicto universitario sumó presión sobre el ministerio. Los gremios ADUBA y APUBA convocaron a un paro total de actividades en la UBA, en rechazo a un comunicado oficial que responsabilizó a los docentes por las interrupciones en el dictado de clases. La medida se inscribe en una escalada de tensiones por la política salarial y el financiamiento del sistema universitario.
Desde los sindicatos denuncian un deterioro sostenido de los salarios frente a la inflación y acusan al Gobierno de incumplir la Ley de Financiamiento Universitario, señalando incluso que existen fallos judiciales que ordenan su aplicación. Además, ratificaron su participación en la próxima Marcha Federal Universitaria prevista para mayo, lo que anticipa un escenario de conflictividad prolongada en el sector educativo.
El Ministerio de Capital Humano enfrenta un cuadro complejo frente a la peor hora del Gobierno con reclamos unidos por el mismo hilo: el ajuste presupuestario. Confluyen demandas territoriales, reclamos sociales y protestas gremiales. La simultaneidad de estos conflictos expone las dificultades de la motosierra en áreas sensibles como la alimentación y la educación.
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