El mapa del endeudamiento familiar se profundiza y revela un deterioro extendido al mostrar que en 12 de las 24 provincias argentinas más de un tercio de la población enfrenta retrasos en el pago de créditos personales o tarjetas de crédito. Las provincias del norte y del sur son más golpeadas por esta problemática que el centro del país.
Un informe de EcoGo y la Universidad Austral muestra que La Rioja encabeza el ranking crítico con un 36,5% de morosos, seguida por San Juan (35,6%) y Catamarca (35,5%). “La situación es alarmante porque hablamos de deudas de consumo básico”, advirtieron los autores del relevamiento.
Al mismo tiempo, otras jurisdicciones como San Luis (34,7%), Chaco (33,8%) y Tucumán (33,3%) también superan el umbral del 30%. Corrientes, Formosa, Santiago del Estero, Salta, Santa Cruz y Misiones completan la lista de provincias con más de un tercio de sus deudores en mora.
En contraste, la Ciudad de Buenos Aires exhibe el nivel más bajo: solo el 15,4% de los deudores presenta atrasos, seguida por La Pampa (20,4%). Santa Fe, Neuquén, Entre Ríos, Río Negro y Córdoba se mantienen en torno al 23–25%.
Los niveles de morosidad
El promedio nacional alcanzó el 26,6% de morosidad en julio, lo que implica un aumento de 0,3 puntos respecto de junio y de 8,3 puntos frente al mismo mes de 2025. “La tendencia es clara: cada vez más familias recurren al crédito y cada vez más se atrasan en los pagos”, señalaron desde EcoGo.
Ese deterioro ocurre en simultáneo con la caída del financiamiento: el crédito a personas llegó a $99,4 billones en julio y retrocedió 0,7% en términos reales respecto de junio. Aunque todavía se ubica 4,7% por encima de un año atrás, la tendencia es descendente.
Otra forma de medir el problema es observar el monto atrasado sobre el total prestado. A nivel nacional, este indicador trepó al 18%, 0,5 puntos más que en junio y 10,3 puntos por encima de julio de 2025. Se trata del vigésimo primer aumento mensual consecutivo.
Al desagregar por tipo de entidad, las diferencias son notorias. Los bancos concentran la mayor parte del crédito, pero la morosidad es más elevada en las entidades no financieras: fintech, billeteras, cadenas comerciales y cooperativas.

Según el informe, la mora por monto en los proveedores no financieros de crédito (PNFC) alcanza el 31,3%, frente al 15,8% del sistema bancario. Aunque los PNFC representan solo el 14,6% del crédito relevado, concentran el mayor deterioro de cartera.
Un segundo estudio de EcoGo analizó específicamente el crédito no bancario y calculó una irregularidad del 29,5%, cuatro veces más alta que en los bancos tradicionales. Además, el 13,8% de esas carteras ya se considera irrecuperable por superar un año completo de atraso.
El deterioro acumulado es contundente: en noviembre de 2024 la irregularidad del crédito no bancario era de 6,5%; en julio de 2026 llegó al 29,5%. En paralelo, la proporción de cartera considerada normal cayó de 89,8% a 66,6%.
“Estamos frente a un fenómeno estructural que refleja la pérdida de ingresos y la incapacidad de las familias para sostener sus compromisos financieros”, explicaron los especialistas.
Sin embargo, aparecen señales incipientes de estabilización. EcoGo destacó que la mora operativa de las personas -que excluye los créditos irrecuperables- bajó por segundo mes consecutivo hasta 14,9%. Los analistas advierten que esa baja es aún insuficiente para revertir la tendencia general, pero podría anticipar un freno en el deterioro. “La clave estará en la evolución del salario real y en la capacidad de las familias para recomponer ingresos”, concluyeron.
GLF










