El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo este viernes una larga reunión con sus asesores y principales funcionarios de Gobierno para tomar una «decisión final» sobre la propuesta extender el alto al fuego por 60 días más y encaminarse a terminar la guerra en Medio Oriente con Irán, precisó mediante una publicación en su cuenta oficial de Truth Social. Sin embargo, todavía no se anunció ningún tipo de acuerdo con la República Islámica.
Entre los principales puntos de discordia, Washington exige que Teherán se comprometa a frenar su enriquecimiento de uranio con el que podría fabricar armas nucleares y que se abriera completamente el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y gas licuado mundial. Por su parte, Irán está lejos de querer aceptar la exigencia norteamericana sobre su desarrollo atómico. Además, la República Islámica pretende que Estados Unidos lo indemnice por los daños ocasionados en el conflicto y que retire todas sus bases militares de la región.

«Los intercambios de mensajes continúan, pero aún no se ha alcanzado ningún acuerdo final», aseguró el vocero del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei. Para avanzar las conversaciones de paz, en las últimas horas Teherán exigió «la liberación inmediata de US$12.000 millones activos iraníes congelados». «Hasta que no se efectúe el pago, Irán no pasará a la siguiente fase de las negociaciones», aseguraron, según publicó la agencia islámica Fars.
Por su parte, Estados Unidos amenazó a Irán que está listo para reanudar las operaciones militares si rechazan el acuerdo de paz. «Tenemos la capacidad de reanudar las actividades si fuera necesario. Somos más que capaces», advirtió el secretario de Defensa, Pete Hegseth.

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