El Gobierno difundió el índice de inflación de enero y con el método de medición viejo dio 2,9%. Ahora el INDEC anunció los porcentajes de aumentos de las canastas básicas que definen el umbral de pobreza e indigencia. La canasta básica alimentaria (CBA), escaló al 5,8% y la canasta básica total (CBT), 3,9%. Las canastas aumentan por encima del nivel general de precios desde octubre, cuatro meses de alza. El interanual, la CBA acumuló un aumento de 37,6% y la CBT de 31,6%.
La CBA —que define la línea de indigencia— mide el costo de los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos nutricionales mínimos. Un adulto necesitó $201.939 en enero. Una familia tipo, $623.990. Los ingresos debían estar por encima de esas cifras para no ser considerado indigente.
En tanto, la CBT —que establece la línea de pobreza al incorporar bienes y servicios no alimentarios mediante el coeficiente de Engel— alcanzó los $440.226 para el adulto.: 3,9% más que en diciembre. Para una familia tipo, la canasta básica total trepó a $1.360.299. Es decir, ese fue el ingreso mínimo que necesitó esa familia en enero para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
A diferencia del relato presidencial, que insiste en una baja constante y considerable de la inflación, los datos oficiales ofrecen otro escenario. Esto sucede en medio de la crisis que atraviesa el INDEC, cuyo titular, Marco Lavagna, dejó el cargo luego de que el Gobierno se negara a aplicar el método de medición anunciado en septiembre que actualizaba el método de medición de la inflación.
AS






