El exministro de Planificación Federal finalmente podrá cumplir con su condena en prisión domiciliaria, pero luego de un largo trámite que minó su salud. La Cámara de Casación decidió darle el beneficio y podrá dejar la cárcel de Ezeiza donde estaba condenado a cuatro años de prisión por «compra indebida» de GNL durante su gestión en el gobierno de Cristina Kirchner y también fue declarado culpable de fraude al Estado como partícipe necesario en la Tragedia de Once.
El Tribunal Oral Federal se había negado a darle lugar al pedido de prisión domiciliaria, pero los camaristas Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci anularon la decisión y aceptaron que sea trasladado a su domicilio a De Vido.

La Sala III de la Cámara le devolvió el expediente al juez del tribunal oral federal 4, Ricardo Angel Basílico, que ordenó el traslado desde Ezeiza hasta su casa en el partido bonaerense de Zárate. Estará en su casa con tobillera electrónica y controles periódicos. Además sigue rigiendo la prohibición para salir del país.
El 1° de abril sufrió un infarto y los médicos le colocaron un Stent. Con este cuadro clínico alertaron en sus informes sobre un “alto riesgo cardiovascular». De Vido tiene 76 años y está preso luego de haber recibido la condena por fraude al Estado, por la tragedia de Once, donde fue declarado culpable como partícipe necesario.
El exministro tiene diabetes, es insulinodependiente y según su diagnóstico médico, tiene fibrilación auricular persistente e hipertensión arterial.
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