En un nuevo mensaje dirigido al empresariado, el presidente Javier Milei utilizó a Lumilagro como ejemplo de adaptación al nuevo modelo económico y aseguró que a la firma “le está yendo bárbaro”. La frase genera ruido teniendo en cuenta que el ajuste de costos se tradujo en una poda laboral de 170 puestos de trabajo en apenas dos años. La compañía pasó de 220 empleados en 2022 a apenas 50 en la actualidad.
Durante el cierre de la 13ª edición de la Expo EFI, realizada este miércoles, Milei volvió a marcar diferencias entre empresarios que acompañan su programa económico y aquellos que cuestionan la apertura comercial, la desregulación y el retiro del Estado como actor central. “Va a haber sectores que les va a ir mejor y sectores que les va a ir peor. A los que les va peor, si no se adaptan, quiebran. Gomita Alumínica dijo ‘si no cazo en el zoológico, me voy’. Lumilagro dijo ‘yo voy y la peleo’ y le está yendo bárbaro”, sostuvo el mandatario.

El modelo Milei: competitividad con despidos
Lejos de mostrar preocupación por el impacto social del proceso, el Presidente defendió que la reasignación de recursos debe darse con la mayor velocidad posible. “Los precios relativos van a cambiar y los recursos se van a reasignar. Lo que necesitamos es la mayor flexibilidad posible para que las reasignaciones sean lo más rápido posible”, afirmó.
Sin embargo, en la práctica pareciera que esa “flexibilidad” implicara para numerosas empresas reducción de planteles, cierre de líneas productivas y sustitución de producción local por importaciones más baratas.

Milei insistió además en que el Estado debe “sacarse del medio” y eliminar lo que definió como “estorbo fiscal, regulatorio, monetario y cambiario”. En ese marco, volvió a reivindicar al sector privado con una frase habitual en su narrativa: “El héroe de esta película es el empresario”.
También cargó contra ejecutivos que le consultan dónde conviene invertir. “¿Sos boludo o te hacés? Vos sos el empresario”, relató sobre una reunión con hombres de negocios.
Ganadores y perdedores
El discurso dejó una definición explícita sobre el rumbo económico: el Gobierno no buscará proteger sectores productivos ni sostener empleos en ramas afectadas por la apertura. “No elegimos ganadores nosotros”, dijo Milei, aunque en los hechos sí trazó una línea divisoria entre quienes sobreviven al ajuste y quienes quedan en el camino.
Mientras el Gobierno celebra indicadores macroeconómicos y exhibe casos empresariales como éxitos de reconversión, el costo del nuevo esquema recae sobre el empleo y la producción nacional.
Por el desplome del consumo, buscan imponer la carne de burro y de guanaco
La crisis económica marcó el deterioro del consumo de carne vacuna, que tocó su mínimo en 20 años y cuya demanda se contrajo 2,5% a 13,8% a inicios de 2026. En ese contexto, los argentinos se vieron obligados a modificar su dieta. Pero mientras el pollo y el cerdo ocupan las alternativas principales, en el sur del país comienza a surgir un fenómeno encabezado por burros y guanacos.
En la zona de Punta Tombo, Chubut, el productor rural Julio Cittadini incursionó en la venta de carne de burro. En abril de este año inició una fase experimental que incluyó faenas controladas y las primeras ventas al público, aunque rápidamente escaló hasta convertirse en una discusión nacional. De hecho, la senadora jujeña de La Libertad Avanza, Vilma Bedia, aseguró que «para la gente europea es un plato fino, no sabemos valorar lo que tenemos».
El kilo de carne de burro tiene un valor de $ 7.500. En esa línea, el kilo de carne vacuna empieza desde los $ 10.000 (en el caso de la carne picada) y su valor se extiende hasta los $ 30.000.
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