Javier Milei no estuvo en la ceremonia inaugural de la XXX Cumbre Iberoamericana, que presidió el rey Felipe VI en el Teatro Real de Madrid, a pesar de que había aterrizado con margen para asistir. La representación argentina quedó en manos del canciller Pablo Quirno. El Presidente tampoco aparece en la foto de familia que se tomaron los mandatarios presentes junto al Rey y la reina Letizia.
Su primera actividad oficial en España fue otra: una reunión con el líder de Vox, Santiago Abascal. El Gobierno solo difundió una foto del encuentro.
Según adelantó El Mundo y confirmaron fuentes diplomáticas a Europa Press, la Casa Rosada le hizo llegar al Ministerio de Asuntos Exteriores español el viernes pasado un pedido formal para que Milei se reuniera con Felipe VI. «No ha habido respuesta», precisaron las fuentes, que no ocultaron su malestar porque el Rey sí está manteniendo encuentros bilaterales con los presidentes de Chile, Costa Rica, Guatemala y Honduras.

Toda la agenda oficial del Rey tiene que ser refrendada por el Gobierno español, de modo que habría sido Moncloa, y no Zarzuela, la que no dio el visto bueno al que habría sido el primer encuentro formal entre ambos en España.
Milei había aterrizado a las 16.10 de Madrid en la base de Torrejón de Ardoz, en el horario previsto. Viajó a la cumbre, según esas fuentes, porque el propio Felipe VI lo invitó formalmente y le dijo en varias ocasiones que era muy importante que estuvieran él y la Argentina.
El pedido sin respuesta y la condición de Zarzuela
El antecedente inmediato es la visita que Milei hizo entre el 19 y el 21 de octubre, la séptima a España, en la que tampoco pudo ver al Rey. En esa ocasión volvió a cargar contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien llamó «dictador», «corrupto» y «ladrón». Pidió «sacar a los socialistas a patadas» y dijo confiar en que los españoles «no se suiciden votando socialista» en las elecciones del 29 de noviembre.
Sobre Felipe VI, el Presidente aseguró que tiene «una excelente relación» y que no se vieron porque «no es una cuestión de voluntad sino de imposibilidad de agendas». Zarzuela contó después otra versión: Milei había transmitido «de manera informal» su deseo de verlo, pero le hicieron saber que para eso tenía que reunirse también con Sánchez, algo que el mandatario argentino ya dejó claro que no piensa hacer.
Esta vez el escenario no cambió. No hay previstas audiencias ni encuentros bilaterales con el Rey ni con representantes del PSOE.

Abascal, a 25 días de las elecciones
La reunión con Abascal tuvo un tinte político. El líder de Vox será candidato de la oposición en las elecciones anticipadas del 29 de noviembre, donde su principal rival es Sánchez, que va por la reelección. En su viaje de octubre, Milei no había podido verlo porque Abascal estaba de gira de campaña fuera de Madrid.
El viaje es corto, con una agenda acotada y «exprés». La comitiva llegó pasado el mediodía de la Argentina, luego de una escala técnica en Las Palmas de Gran Canaria, donde lo recibió el cónsul Luis María Sobrón.
El plenario del jueves y la foto con el Rey

La actividad multilateral se concentra en la mañana del jueves 5. A partir de las 5, hora argentina, Milei participará de la sesión plenaria de jefes de Estado y de Gobierno en la Galería de las Colecciones Reales. A su llegada lo recibirán el Rey, Sánchez y el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, por lo que debería producirse finalmente la imagen de ambos presidentes saludándose.
Después, el avión presidencial emprenderá el regreso con una nueva escala técnica en Canarias. Está previsto que llegue a la Argentina el viernes 6 a las 7.30.
El viaje, como adelantó La Pluma, se da en una semana en la que la agenda presidencial quedó reducida. Además se ubica después de la derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término de Estados Unidos.
JD/CM










