A casi tres meses de haber caído en una desgracia autofabricada, el gobierno insiste en utilizar una estrategia para nada novedosa y poco ocurrente para intentar desviar el foco de las cuentas todavía injustificadas del jefe de gabinete. Este viernes, por primera vez en la semana, Javier Milei tuvo agenda en Casa Rosada y al mismo tiempo, en su entorno confirmaron que el próximo 4 de Julio viajará a los Estados Unidos para participar de la celebración por los 250 años por la Declaración de la Independencia de 1776. Por ahora se desconoce cuantos mandatarios estarán en Washington ese día, pero con el anuncio del próximo viaje, Milei se instaló como el primero de la región en confirmar su asistencia.
La confirmación sucedió en medio de un viernes de mucho movimiento. Milei mantuvo tres reuniones al hilo con la intención manifiesta de mostrar gestión pese al parálisis que propios y ajenos saben que existe desde el estallido del escándalo que tiene a Manuel Adorni como protagonista.

El líder libertario llegó a la Casa Rosada cerca de las 9:30 de la mañana rodeado de un corpulento operativo de seguridad que lo escoltó desde la Quinta de Olivos. Una vez adentro del edificio, y luego de saludar a los granaderos y la edecán que lo escolta a sol y a sombra, el primer mandatario se recluyó en su despacho donde preparó la primera reunión del día, con el mega empresario británico, Maurice Ostro. El multimillonario, que se define a sí mismo como un filántropo, es propietario del Topacio Azul del Amazonas más grande del mundo exhibida en el Museo de Londres y tiene importantes vínculos con la política y corona inglesa. Fue nombrado caballero por la Reina Isabel II y colaboró en la campaña del ex primer ministro, Tony Blair.
El vicepresidente del Consejo de Cristianos y Judíos, una de las organizaciones interreligiosas más antiguas del Reino Unido, llegó a la Rosada caminando y con un café en la mano. Por la falta de conocimiento del idioma de los agentes de seguridad que custodian las puertas del edificio de gobierno, el magnate debió esperar varios minutos afuera de las rejas hasta que un miembro de Protocolo de presidencia llegó a buscarlo. Relajado, ingresó a Balcarce 50 directo hacia el despacho presidencial.

Allí, el presidente lo esperó con los brazos abiertos y escuchó de primera mano los planes de inversión que Ostro llevó en su carpeta. Entre las principales apuestas del británico, la posibilidad de desarrollar centros digitales para procesamiento de datos pica en punta. Algo similar busca implementar el CEO de Palantir y ahora residente argentino, Peter Thiel. A ambos, Milei les dio su bendición y les aseguró que su gobierno estará a disposición para dar rienda suelta a sus multimillonarias y poco transparentes inversiones.
Más tarde, siempre enfocado en construir su imagen internacional, el jefe espiritual de La Libertad Avanza recibió a una delegación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Los republicanos se encontraron con el jefe de estado en medio de la profundización de las relaciones carnales que el economista mantiene con Donald Trump, quien se aventura a unas complicadas elecciones de medio término el próximo noviembre. Tal como hace cada vez que tiene la oportunidad, Milei reafirmó su compromiso con las “ideas de occidente” y ratificó su alineamiento con el país del norte.
Del encuentro participaron Mario Diaz-Balart (R-FL); Enrique Cuellar (D-TX); Andrew Harris (R-MD); Chuck Edwards (R-NC); David Rouzer (R-NC); Jay Obernolte (R-CA); el Dr. Brian Monahan; Susan Adams, Clerk and Staff Director en NSRP y Erin Kolodjeski, Minority Clerk and Staff Director de NSRP.
Por último, el líder libertario recibió al titular de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), Gastón Domingues Caetano, entidad que nuclea a laboratorios farmacéuticos. El encuentro entre ambos se dio en medio del fuerte lobby que ejercieron las empresas nacionales en el marco del tratamiento de la Ley de Patentes, que obtuvo dictamen de mayoría hace poco más de dos semanas en la Cámara de Diputados y que aún no tiene fecha de tratamiento en el recinto.

Con una postal de absoluta concordancia, el presidente y el titular de CAEME anunciaron un programa de inversión por USD 8.000 millones en investigación clínica para los próximos seis años, con el objetivo de “posicionar a la Argentina como uno de los principales centros regionales para el desarrollo de nuevos tratamientos y tecnologías médicas.” El mismo, según expusieron desde el gobierno, se incluirá en el marco del Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI) que el oficialismo apuesta por promocionar para conseguir destrabar el ingreso de nuevas divisas que le permitan hacer frente a los venideros pagos de deuda con el Fondo Monetario Internacional y otros organismos de crédito.
La decisión de Milei de encabezar todos los encuentros en Casa Rosada, en tanto, se da en el marco de la búsqueda del oficialismo por quitar del centro de la escena a Manuel Adorni, quien en las últimas encuestas que llegaron a importantes despachos del oficialismo se lo observa dueño de 70% de imagen negativa, un récord absoluto que sólo es roto por Karina Milei, quien se mantiene en un cómodo 72%.
Como desde el inicio del conflicto, el presidente se puso al frente del escándalo y se posicionó como el fusible de su jefe de gabinete. Esta semana, por caso, participó del Latam Economic Forum, brindó una entrevista con Eduardo Feinmann en la que defendió su gobierno y su plan económico y mostró una grandilocuente reverencia frente a la imagen de Cristo al ingresar a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, donde participó de la histórica ceremonia del Tedeum. Mientras en su mesa chica los miembros honorarios del extinto Triángulo de Hierro no dejan de contarse las costillas, el líder libertario hará lo que mejor le sale desde que llegó a la gestión: fingir demencia.
TS/CM






