El presidente Javier Milei descartó que su Gobierno vaya a implementar un «plan platita» con el objetivo de impulsar el consumo en un contexto electoral y aseguró que mantendrá el rumbo económico sin modificaciones pese al calendario político. «Conmigo, no. Olvídense, eso no puede ser», respondió durante una entrevista con Luis Majul en LN+ al ser consultado sobre la posibilidad de adoptar medidas expansivas antes de las elecciones. «No voy a hacer populismo. Voy a morir con las botas puestas haciendo lo que corresponde», sostuvo.
El mandatario insistió en que no está dispuesto a resignar el equilibrio fiscal para mejorar el desempeño electoral. «No voy a entregar mi reputación ni mi legado histórico haciendo la barrabasada que hizo el kirchnerismo», afirmó. Además, consideró que una inyección de dinero en la economía sólo provocaría un rebrote inflacionario sin generar un efecto duradero sobre la actividad. «Eso es pan para hoy y hambre para mañana», señaló.
Para justificar esa postura, Milei vinculó el rechazo a un mayor gasto público con el paquete de cuatro reformas estructurales presentado la semana pasada en cadena nacional. Según explicó, las iniciativas apuntan a modificar «el corazón de la decadencia argentina» y comprenden la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, un nuevo «grillete fiscal», cambios en el mercado de capitales y una reforma del mercado de seguros.

Milei defendió la nueva carta orgánica
En ese marco, volvió a defender la modificación de la carta orgánica del BCRA al sostener que impedirá que futuros gobiernos financien el déficit mediante emisión monetaria. «Cuando usted emite para financiar al fisco es una falsificación de dinero», afirmó, y reiteró que eliminar esa posibilidad permitirá «terminar de extirpar la inflación». A su entender, la estabilidad de precios es «la política más pro pobre que existe» porque beneficia principalmente a los sectores de menores ingresos.
El Presidente también defendió el desempeño de su gestión económica. Aseguró que la economía acumula 26 meses consecutivos de crecimiento y destacó la reducción de la pobreza y la indigencia como uno de los principales logros de su administración. Además, rechazó la denominada «teoría del derrame» y sostuvo que el crecimiento de sectores como Vaca Muerta, la minería y la inteligencia artificial impulsará inversiones, empleo y mejores salarios.
Por último, Milei responsabilizó a la oposición por haber demorado la desaceleración de la inflación. Según afirmó, los proyectos impulsados en el Congreso para aumentar el gasto público pusieron en riesgo el equilibrio fiscal, afectaron la demanda de pesos y generaron tensiones financieras. Pese a ello, sostuvo que su Gobierno mantendrá sin cambios la estrategia fiscal y monetaria.
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