Diego Santilli recibió a los gobernadores de la Región Centro, Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Martín Llaryora (Córdoba), en una reunión centrada en la negociación tarifas eléctricas industriales, rutas nacionales y el futuro de la Zona Fría en el Senado. Todo en la víspera del tratamiento de la ley de leyes y la reforma electoral.
La reunión se extendió desde las 12 hasta cerca de las 14 y los gobernadores se retiraron por la explanada de Balcarce 50 sin hacer declaraciones a la prensa. Participaron también el funcionario de Interior Gustavo Coria y el jefe de Gabinete cordobés, Manuel Calvo.
El eje más urgente fue la situación de los grandes usuarios industriales de energía eléctrica, golpeados por los aumentos que dispuso la mayorista estatal Cammesa a partir de la resolución 976/23. El oficialismo explora un esquema de refinanciación en cuotas para esas deudas, en medio de un récord de morosidad en el país.

El otro punto álgido fue la negociación por Zonas Frías, el régimen que subsidia el gas natural para determinadas regiones. El proyecto que lo recorta ya tiene media sanción de Diputados y espera tratamiento en la Cámara Alta. De aprobarse sin cambios, dejaría afuera del beneficio a trece localidades cordobesas y a otras tantas santafesinas, además de distritos de San Luis, Mendoza y Buenos Aires.
Llaryora ya reunió a los intendentes de los trece departamentos cordobeses que quedarían afectados si cae el esquema vigente. A eso se sumaron el estado de las rutas nacionales que atraviesan las tres provincias y el reclamo histórico del bloque por la eliminación total de las retenciones agropecuarias.
Con más de ocho millones de habitantes y casi el 20% del PBI, la Región Centro concentra además el 70% de la producción láctea del país, la mitad de la carne aviar y el 55% de los granos y oleaginosas que se exportan desde la Argentina, según datos que el propio bloque provincial reivindica.

Costuras electorales
Frigerio es amigo personal de Santilli y mantiene un acuerdo político con La Libertad Avanza, con la que compartió boleta de senadores el año pasado. El vínculo del Gobierno con Pullaro y Llaryora, en cambio, fue oscilante: ambos integran Provincias Unidas y acompañaron algunas leyes del oficialismo, pero no todas.
Hubo, de todos modos, gestos recientes hacia los gobernadores dialoguistas, como el traspaso de la Ruta Nacional A012 a la provincia de Santa Fe. En paralelo, el oficialismo negocia con las provincias del norte un régimen de zona cálida para aliviar las tarifas eléctricas en diez distritos del Norte Grande.

Ese esquema elevaría el bloque subsidiado de 300 a 550 kilovatios-hora en las zonas más calurosas y de 150 a 300 en las cálidas, entre noviembre y abril, como parte de la misma estrategia oficial de sumar apoyos legislativos entre gobernadores de las distintas regiones productivas del país, más allá de su color político.
Los otros dos frentes que el Gobierno busca destrabar con las provincias son la reforma electoral, que empezará a debatirse en comisiones del Senado la semana próxima, y el Presupuesto 2027, que deberá presentarse ante el Congreso antes del 15 de septiembre, según confirmó esta semana la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
La intención oficial es enviar ambas iniciativas en paralelo a las dos cámaras del Congreso y mostrar flexibilidad para incorporar reclamos provinciales dentro del propio Presupuesto 2027, a cambio de que los gobernadores respalden los cambios que impulsa la Casa Rosada sobre el esquema de las PASO nacionales.
JL/CM









