La recaudación tributaria nacional volvió a mostrar señales de deterioro en abril de 2026 y profundizó una tendencia que ya acumula nueve meses consecutivos de caída, lo que encendió las alarmas en el Ministerio de Economía. Según datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los ingresos del Estado alcanzaron los $ 17,4 billones durante el mes, pero al descontar el efecto de la inflación registraron una baja real interanual del 4,2%, según la consultora Qualy.
El resultado refleja el impacto de la recesión sobre la economía argentina. Una menor actividad, la debilidad del consumo y las modificaciones tributarias aplicadas por el Gobierno explicaron el retroceso de los recursos fiscales, que en el acumulado del primer cuatrimestre muestran una caída real del 6,8% frente al mismo período de 2025, según un informe de la consultora Fundación Encuentro.
Asimismo, abril mostró una leve desaceleración en la velocidad de la caída respecto de los meses anteriores. Incluso, en la comparación desestacionalizada contra marzo se observó una recuperación real del 5,4%. Sin embargo, el escenario general continúa siendo contractivo y mantiene bajo presión las cuentas públicas nacionales y provinciales.
Los tributos comúnmente vinculados al nivel de actividad económica volvieron a mostrar retrocesos. El IVA, principal fuente de ingresos fiscales, cayó 3,3% real interanual y confirmó la debilidad del mercado interno. Dentro de ese impuesto, el componente asociado al consumo doméstico mostró un resultado negativo, lo que refleja que la pérdida de poder adquisitivo y la caída de la demanda afecta incluso a los bienes de primera necesidad.
También el Impuesto a las Ganancias registró un retroceso real del 3,6%, afectado por menores márgenes empresariales y un menor dinamismo comercial. En paralelo, los recursos del Sistema de Seguridad Social descendieron 4,7% real interanual, lo que revela el rezago del empleo formal y salarios frente a la inflación.
El deterioro fue todavía más marcado en los tributos vinculados al comercio exterior. Con ingresos de $ 574.547 millones, los Derechos de Exportación se desplomaron 34,7% en términos reales, condicionados por la reducción de alícuotas para productos agrícolas como soja, trigo y maíz. A su vez, los Derechos de Importación retrocedieron 12,8%, en línea con la menor demanda de insumos y bienes importados por parte del sector productivo.

En contraposición, el Impuesto a los Combustibles se destacó como uno de los pocos tributos con crecimiento significativo, al avanzar 31,1% real interanual gracias a la actualización de las sumas fijas. El impuesto al cheque también logró mantenerse en terreno positivo, aunque con una suba moderada del 1,8%.
La caída de la recaudación nacional también impactó sobre las provincias. Las transferencias automáticas por coparticipación sumaron $ 5,55 billones en abril y registraron una baja real del 3,5% frente al mismo mes del año pasado. Si bien el descenso fue menor al observado en meses anteriores, las administraciones provinciales continúan enfrentando restricciones de liquidez y menores recursos disponibles.
La recaudación por retenciones cayó 37% en dólares durante el primer cuatrimestre
Un informe de RIA Consultores elaborado en base a datos de ARCA y del Banco Central (BCRA) advirtió que los ingresos por derechos de exportación acumularon una caída del 37% interanual en dólares entre enero y abril de 2026.
Según el trabajo, las retenciones aportaron apenas US$ 1.380 millones durante el primer cuatrimestre y representaron sólo el 2,9% de la masa fiscal total, uno de los niveles más bajos de los últimos años. El desplome se atribuye principalmente a la reducción de alícuotas aplicada al complejo sojero y al efecto del esquema de “retenciones cero” implementado desde septiembre de 2025.
El informe remarcó además que la recaudación por derechos de exportación acumula diez meses consecutivos de caída interanual medida en dólares, una situación comparable únicamente con el deterioro observado durante la sequía de 2023.
Pese a que las exportaciones de trigo y maíz ayudaron a moderar parcialmente el descenso, una eventual nueva rebaja de retenciones podría profundizar las dificultades fiscales en un contexto de ingresos tributarios que continúan creciendo por debajo de la inflación.
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