La semana pasada el Senado aprobó 74 pliegos judiciales en una sesión que terminó siendo epicentro de otra ruidosa interna libertaria: el caso Michelli, la candidata a jueza federal que el Gobierno quiso retirar por ser cuñada del periodista Hugo Alconada Mon y que terminó aprobada con votos del PRO, la UCR, el peronismo y parte del propio bloque de LLA. Milei todavía no firmó el decreto, Mahiques dijo que el juzgado no está habilitado y que su creación «es un proceso largo». Esta mañana a las 10, en el Salón Azul del Palacio Legislativo, arranca la segunda ronda de audiencias públicas de la Comisión de Acuerdos con siete nuevos postulantes, y la herida de la semana pasada sigue abierta.

El jefe del bloque PRO en el Senado, Martín Goerling Lara, no esperó a que empezaran las audiencias para hablar. En declaraciones a Radio Rivadavia, afirmó que el Gobierno «nunca nos dijo la verdad de frente» sobre el caso Michelli y que se enteraron de lo que había decidido el oficialismo recién cuando escucharon a Bullrich anunciar su abstención en el recinto. «Fue un capricho del Presidente haberlo levantado», sentenció. Y agregó una advertencia hacia adelante: «Si hay otro pariente de un periodista que viene en las próximas tandas, habría que ver si van a tomar la misma actitud o no. Porque todos los periodistas de investigación están para investigar al poder, y no podemos dejar ese precedente».
Pesino: el camarista que avaló la reforma laboral
El caso más caliente de la jornada de hoy es el de Víctor Arturo Pesino, vocal de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, quien pide prórroga de cinco años al cumplir 75 en julio. Pesino llega a la audiencia con cuatro impugnaciones: de la CGT, la UOM, el gremio judicial de Julio Piumato y el abogado laboralista Pablo Gastón Llopart. El motivo es claro: el 23 de abril, Pesino y su colega de sala María Dora González firmaron el fallo que revocó la cautelar que suspendía más de 80 artículos de la Ley de Modernización Laboral. Al día siguiente, el Ministerio de Justicia envió el trámite para prorrogar su mandato, según informó PERFIL. «Fue muy sugestivo. Conociendo el personaje, fue como una obviedad», dijo un abogado cercano al expediente a dicho medio.

No es la primera vez que la Sala VIII de Pesino alinea sus fallos con el poder de turno. En 2017 revocó la cautelar que obligaba al macrismo a convocar a la paritaria nacional docente. Al año siguiente suspendió los comicios del sindicato de Comercio. En 2020 rechazó un amparo solicitando la reinstalación de una trabajadora despedida de Télam. Un exjuez del fuero laboral resumió el historial a PERFIL con una frase: «Hace años es una sala proclive a estar cerca del poder de turno«.
Las impugnaciones van más allá del fallo sobre la reforma laboral. La Sala VIII de Pesino acumula 2.700 expedientes sin resolución y una demora estructural de aproximadamente dos años en el dictado de sentencias —cuatro veces el plazo legal de 60 días hábiles—, situación que el propio magistrado reconoció ante la comisión al describir los plazos como «imposibles de cumplir». El caso más grave de las impugnaciones: un trabajador de 65 años, trasplantado renal con sarcoma de Kaposi y tres stents, esperó 18 meses que Pesino dictara sentencia. Cuando la dictó, los fundamentos decían una cosa y la parte resolutiva decía lo contrario. El Fiscal General Interino propuso declarar nulo todo lo actuado. Pesino firmó la nulidad de su propio fallo. El trabajador lleva nueve años sin sentencia firme.
Cuando el abogado Llopart formuló observaciones ante la comisión, Pesino no respondió ninguna de las preguntas concretas y en cambio incluyó descalificaciones personales sobre el letrado e insinuó que podría ser pasible de sanciones en futuras causas. «Un magistrado que responde cuestionamientos institucionales ejerciendo presión sobre quien los formula no está defendiendo su actuación», dijo Llopart, según informó Parlamentario. Por ahora, tanto desde el oficialismo como desde los aliados no ven obstáculos para aprobar el pliego de Pesino.
Los K, el macrismo, la AFA y un familiar de periodista
Los otros seis pliegos de hoy son todos del fuero laboral porteño, lo que ya generó quejas entre los aliados antes de que empezara la audiencia. El acuerdo firmado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires comprometía al Ejecutivo a no designar nuevos jueces laborales, porque con la reforma laboral ese fuero se transfiere a la órbita porteña. «No se entiende por qué están mandando tanto jueces laborales», le plantearon al Gobierno, según informó Clarín. Además, tanto la UCR como el PRO y los bloques provinciales vienen reclamando cubrir vacantes del interior —de los siete pliegos de hoy, solo uno corresponde a una provincia: el juez federal de San Juan Leopoldo Jorge Rago Gallo, que también llega con una impugnación por haber avalado la atención médica de dos condenados por lesa humanidad que luego se fugaron del Hospital Militar en 2016.

Y eso es solo la primera audiencia. En las siguientes semanas llegará el grueso de los 61 pliegos que ingresaron el 14 de mayo, una lista que incluye nombres vinculados al kirchnerismo —como la fiscal María Ángeles Ramos, cercana a la ex procuradora Alejandra Gils Carbó— y al macrismo —como Vanesa Alfaro, seleccionada en la gestión de Macri y cuyo pliego fue retirado por Alberto Fernández— y un caso que vuelve a rozar a la AFA: Raúl Agustín Rubiero integra el tribunal de apelaciones de la asociación que conduce Claudio «Chiqui» Tapia, investigado por lavado de dinero. También hay un candidato, Rodríguez Ponte, vinculado al juez Ariel Lijo y esposo de la fiscal que pidió el cierre de la causa contra la esposa de Adorni por el viaje a Nueva York. Y hay al menos un pariente de periodista: la alarma que el propio Goerling advirtió el fin de semana.
Todavía sin resolver de la primera tanda están los pliegos de Alejandro Catania y Juan Galván Greenway —con 8 firmas cada uno, una menos del mínimo para ir al recinto— y Juan Manuel Mejuto, cuestionado por vínculos con Justicia Legítima, que solo tiene 3. El Gobierno no tiene claro cómo resolver esos casos. Y mientras los define, hoy arranca una nueva ronda en la que el precedente Michelli ya pesa sobre cada nombre que desfilará por el Salón Azul.
JD/CM










