En el gobierno están confiados. Creen que la «hazaña» de Manuel Adorni en Diputados bastará para dejar atrás las más de siete semanas en las que estuvieron sumergidos en el laberinto que los introdujo la investigación por el supuesto enriquecimiento ilícito del jefe de gabinete. La exposición, que se extendió por más de seis horas y que contó con las más variadas perlitas de opositores y oficialistas incluido el propio Javier Milei, fue leída en Casa Rosada como una circunstancia clave para descomprimir la crisis interna y reordenar la agenda pública.
Para quienes estuvieron a cargo de la estrategia del primer informe de gestión que el ex vocero brindó desde su llegada al Ejecutivo en noviembre del año pasado, el favorito de los hermanos Milei superó con creces las expectativas. En este sentido, cerca del círculo del funcionario advierten como un logro no haber sucumbido ante las chicanas y ataques de la oposición para intentar desestabilizar la sesión y, por el contrario, destacan como un punto favorable los continuos cuartos intermedios solicitados para “acomodar” las respuestas.

“Manuel estuvo muy firme y claro. Cumplió con el Art 101 de la Constitución, como le corresponde, así que a nivel institucional todo está cumplido. Es todo muy positivo”, dijeron conformes en el entorno del jefe de gabinete. Quienes lo vieron luego de finalizar la alocución, en tanto, dan a conocer que el propio Adorni se mostró satisfecho con su performance y hasta cuentan que tuvo tiempo de bromear sobre la extensión de la misma.

Pese a la algarabía del post, lo cierto es que durante varias semanas la presentación del jefe de gabinete ante la Cámara de Diputados tuvo a todo el oficialismo, cuanto menos, preocupado. El crecimiento en la agenda mediática de la situación patrimonial del karinista y los avances en la causa judicial, a cargo del fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo, empujó al oficialismo a una inacción y falta de reacción que ni siquiera la falsa hiperactividad que montaron en el último tiempo pudo tapar. Sin rodeos, en el oficialismo reconocen que, si la presentación no salía como se esperaba, la situación política del gobierno se hubiese complicado aún más.
Es por esto que desde hace varias semanas los equipos técnicos de Adorni y los del asesor presidencial, Santiago Caputo, se pusieron a trabajar en los pormenores de la presentación que contó con la asistencia perfecta de los nueve ministros del gabinete del libertario que suspendieron todas sus actividades por más de dos horas para sumarse al operativo contención que montó Karina alrededor de su protegido.

En varias ocasiones durante los últimos días, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y la jefa de gabinete de Adorni, Aimé “Meme” Vázquez, mantuvieron encuentros semanales con los equipos del consejero presidencial donde acordaron que la mejor manera de afrontar esta primera presentación era dejando de lado el tono jocoso y altanero que llevó al estrellato al primer y único vocero presidencial de la gestión libertaria.
“Entendíamos que no iba a servir que se mostrase como en la sala porque no le hubiese servido a nadie”, razonaron desde la mesa política al rememorar el fallido paso de Adorni por la conferencia de prensa que brindó en Casa Rosada donde clasificó como “apenas” periodistas a los acreditados de la sala de prensa del gobierno que este jueves cumple una semana sin estar en funcionamiento por decisión discrecional de la secretaría de Comunicación y la Secretaria general de la presidencia.

Por eso, tal como se vio ayer, la alocución del ministro coordinador estuvo centrado en los ejes económicos, las reformas impulsadas por la administración libertaria y la consolidación de la política de gobierno de Milei. Si bien no se detuvo en profundizar en las explicaciones frente a las irregularidades que se conocieron sobre su patrimonio, el jefe de gabinete aseguró que dará explicaciones en la Justicia, tal como sus abogados y los asesores legales del oficialismo le recomendaron decir desde el primer día.
Con la prueba superada, en el gobierno se enfocarán en recuperar el control de la agenda con el parlamento como principal aliado. En las próximas semanas, el gobierno reabrirá el Congreso para tratar los proyectos enviados días atrás por el Ejecutivo.

En el Senado, buscarán aprobar la Reforma Electoral, la nueva ley de Propiedad Privada, el Fraude de Pensiones por Invalidez, el proyecto presentado por la senadora Carolina Losada para regular las falsas denuncias por violencia de género, los acuerdos de pagos con bonistas por el default del 2001, y los pliegos para seleccionar jueces, fiscales y cubrir las vacantes diplomáticas.
En tanto, en Diputados la atención del oficialismo y los aliados estará puesta en aprobar la Ley Hojarasca y el nuevo Financiamiento Universitario. Una vez aprobados estos proyectos, dicen en el gobierno, se retomará la iniciativa de enviar, al menos, diez proyectos de ley mensuales para avanzar con las llamadas reformas de segunda generación que Javier Milei quiere tener promulgadas para dar por iniciada oficialmente su carrera por la reelección en 2027.
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