La mesa de coordinación entre La Libertad Avanza y el PRO se reunió este jueves por tercera vez desde que arrancó, un mes atrás, con el contacto telefónico entre Karina Milei y Mauricio Macri que dio origen a estos encuentros quincenales. Esta vez, la propia secretaria general de la Presidencia se sumó al cónclave en Casa Rosada y les agradeció a los presentes el «trabajo en conjunto». El encuentro, sin fotos, se extendió por más de dos horas y volvió a reunir a Diego Santilli, los primos Martín y Eduardo «Lule» Menem por el oficialismo, y a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis por el macrismo.
A la salida, Ritondo confirmó que el oficialismo se comprometió a enviarle al PRO el borrador del paquete de leyes de Malvinas apenas esté terminado. Desde LLA confiaron en que el PRO se comprometió a apoyar dicha iniciativa anunciada por Javier Milei.
Sobre la reforma electoral y la suspensión de las PASO, uno de los puntos que más resistencia genera dentro del macrismo, aclaró que «no hablamos». «Hay que destrabarlo en el Senado y con los gobernadores, que es donde están hablando eso. Nosotros ya planteamos nuestra posición, ya la hicimos pública mil veces».
Sin embargo, este es uno de los puntos más álgidos en las discusiones que vienen teniendo entre ambos espacios: el Gobierno le exige al PRO antes de sellar un acuerdo electoral que lo apoye para eliminar o en su defecto suspender las PASO. Ese debate, según dejó trascender la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, será retomado la próxima semana en comisiones, y será una de las grandes discusiones en lo que queda del período ordinario del Parlamento.
El otro eje de la charla fue, según el testimonio de Ritondo, la situación de la provincia de Buenos Aires. El jefe de bloque del PRO que trabaja en la candidatura de Santilli a gobernador cuestionó la gestión de Axel Kicillof en materia de seguridad y reclamó mayor involucramiento del Ministerio de Seguridad nacional. «No podemos entender cómo el Gobernador se concentra más en la interna que en lo que está pasando en la Provincia, que es alarmante», planteó. También defendió la ley que bajó la edad de imputabilidad, suspendida por la Provincia, y recordó que fue fruto de «ocho años de discusión permanente» en el Congreso.
Sobre los distritos donde podría haber un acuerdo electoral de cara a 2027, que es la esencia de estas reuniones, Ritondo mencionó a la provincia de Buenos Aires, Chubut, Entre Ríos, la Ciudad, Misiones y La Pampa. Si bien la idea es lograr un acuerdo nacional, en La Pampa LLA promociona al vocero presidencial Adrián Ravier, mientras el PRO tiene a Marita Mac Allister, aunque ambos ya están en contacto.

La advertencia por Zárate y el video de Pilar Ramírez
Puertas adentro, el clima no fue tan lineal como lo pintó la versión oficial. Según pudo saber La Pluma, a la reunión se llegó con una advertencia del PRO: que «será difícil construir cualquier acuerdo si LLA no empezaba por respetar los territorios que ya administra el PRO». El caso testigo es Zárate, el distrito bonaerense que dirige el intendente Marcelo Matzkin, del riñón de Ritondo, donde el mileísmo local había impulsado la candidatura del exfutbolista Oscar Ahumada para disputarle el municipio. Consultado por la prensa, Ritondo evitó nombrar directamente el conflicto, pero fue elocuente al ponderar la gestión de su intendente: «Cambió la lógica de gestión, se instalan empresas, genera trabajo con bajas de impuestos, está haciendo una gran gestión».

El otro asunto que fue la interna porteña. Apenas dos horas antes de que arrancara la reunión, la legisladora Pilar Ramírez, mano derecha de Karina Milei en la Ciudad y sondeada como posible candidata, publicó un video cuestionando el abandono de la zona sur porteña, en momentos en que ambos espacios negocian una fórmula conjunta para las próximas elecciones locales. En el partido de Mauricio Macri no cayó bien y dicen que «quedó en offiside». «No va en sintonía con lo que desde ambos espacios estamos motorizando».
Diferencias en la estrategia parlamentaria
Otro de los temas en los que Karina Milei buscó dejar atrás fue en las estrategias parlamentarias de cada espacio esta semana. Desde el PRO aseguraron a este medio que se dejó en claro fue por qué sus diputados no bajaron a dar quórum el miércoles pese al giro de último momento de LLA en la sesión por discapacidad y endeudamiento. «La decisión no tuvo nada que ver con la maniobra libertaria de esa jornada. El martes hubo reunión de bloque de la que participaron todos los diputados del PRO y ahí definimos nuestra postura frente a cada uno de los temas, y publicamos un comunicado el martes después de la reunión donde hacíamos pública nuestra postura frente a la sesión».

No obstante, hubo una exigencia de Ritondo al oficialismo en el recinto sobre un cronograma de pagos a los prestadores de discapacidad.
Sobre el proyecto propio que LLA prometió presentar por endeudamiento, aclararon que el PRO «está elaborando su propia propuesta de morosidad. Puede que si ellos deciden sumarse, se convierta en el dictamen en común», siempre que no proponga intervenir el mercado, lanzar moratorias ni generar incentivos negativos para el deudor. Lo cierto es que al terminar la sesión en Diputados, había enojo e incertidumbre en el partido amarillo: quedaron en offside y no están al tanto de los proyectos en los que LLA dice estar trabajando.
A Karina Milei se la vio este miércoles en el Congreso, trabajando en un momento sensible para el Ejecutivo entre sus iniciativas parlamentarias: de un lado, en la Cámara Alta, Bullrich le comunicó que no podrían sesionar al día siguiente para aprobar la Reforma a la Ley de Biodiesel por los pedidos de los aliados para modificar el proyecto. Al no tener el quórum garantizado, se tuvieron que conformar con el avance en comisiones de la Reforma del BCRA e Inocencia Fiscal II, que, en este contexto, tampoco tiene tantas garantías de aprobarse en el recinto en el corto plazo.

Del otro lado, en Diputados perdieron frente a la oposición en el control de la agenda de trabajo sobre los temas de Discapacidad y Endeudamiento. Karina Milei trabajó junto a Martín Menem en el operativo para «maquillar» la derrota y comunicar de manera oficial que controlaban las comisiones, que los debates no afectarían el Presupuesto 2028 que se presentará este martes, y que también ensayaban una propuesta para los morosos, distinta a los casi 50 proyectos opositores.
Lo cierto es que lo que antes era un «nido de ratas» para Javier Milei hoy pareciera capitalizar buena parte de su agenda: este lunes recibirá a sus legisladores para repasar el Presupuesto y la iniciativa soberana de Malvinas, que todavía no tiene fecha de entrada al Congreso. Algunos analistas reconocen que el giro nacionalista del Gobierno tiene que ver con levantar la imagen presidencial.
JD/CM










