La inflación de octubre volvería a ubicarse cerca del 2%, según las últimas proyecciones de las consultoras privadas. Después del 1,7% registrado en agosto y del 1,9% de septiembre, las estimaciones anticipan una desaceleración marginal que todavía no logra consolidar una tendencia descendente sostenida.
En esa línea, los relevamientos de Eco Go ubican la inflación mensual en el 1,8%, mientras que Analytica proyecta una suba del 2%. En tanto, las mediciones de Invecq muestran que el promedio móvil de cuatro semanas también se encuentra en torno al 1,8%. El dato oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) se conocerá el 12 de noviembre.
Alimentos, uno de los principales focos de presión
Uno de los factores que condiciona la evolución del IPC es el comportamiento de los alimentos y las bebidas, un componente central del gasto de los hogares y de la inflación general.
La consultora LCG registró un aumento del 0,5% en alimentos y bebidas durante la tercera semana de octubre. Con ese resultado, el rubro acumuló siete semanas consecutivas de subas. Aunque el promedio de las últimas cuatro semanas descendió al 3,8%, el nivel continúa mostrando una presión considerable sobre los precios de la canasta básica.

Dentro de ese conjunto, las carnes aumentaron un 0,5% semanal, mientras que las bebidas e infusiones avanzaron un 1,1%. Ambos rubros explicaron más de la mitad de la variación semanal relevada por la consultora.
Eco Go también detectó un incremento del 0,59% en alimentos y bebidas no alcohólicas durante la tercera semana del mes. Según la firma, ese componente aportó más al indicador general que el aumento total proyectado para octubre.
La consultora señaló que una caída del 1,75% en los precios de las prendas de vestir ayudó a compensar parte de las subas de otros rubros. Por su parte, Invecq midió una suba del 0,9% en los precios durante la tercera semana de octubre. Su promedio móvil de cuatro semanas se ubicó en el 1,8%.
Milei reconoció que la inflación baja más lento
La persistencia de los aumentos también quedó reflejada en las declaraciones del Presidente. El 22 de octubre, durante una entrevista con Radio Rivadavia, Milei admitió que el ritmo de desaceleración de los precios es menor al que esperaba el Gobierno.
El mandatario vinculó esa dinámica con un crecimiento económico inferior al previsto y con los efectos del contexto internacional sobre la economía argentina. «Lo que se esperaba que la economía crezca, está creciendo menos. Eso hace que la demanda de dinero crezca menos de lo que debería crecer y, consecuentemente, el ritmo al que baja la inflación es menor», sostuvo.
Milei también hizo referencia al impacto de los acontecimientos internacionales sobre el riesgo país y los precios. La explicación oficial pone el foco en factores macroeconómicos y externos, aunque los relevamientos privados muestran que la evolución de los alimentos y de otros componentes del índice también condiciona la desaceleración.

Las proyecciones para el cierre del año
Las estimaciones privadas tampoco anticipan una caída pronunciada de la inflación durante los últimos meses de 2026. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, correspondiente a septiembre, proyectó una inflación del 1,6% mensual para noviembre y del 1,8% para diciembre.
Para el conjunto del año, las estimaciones privadas ubican la inflación en torno al 30%, según los relevamientos difundidos durante octubre. La cifra quedaría por debajo del 31,5% registrado en 2025, aunque reflejaría una reducción acotada en relación con las expectativas oficiales de una desaceleración más rápida.
El Presupuesto 2027, por su parte, contempla una inflación del 29% para todo 2026. Con proyecciones mensuales que permanecen cerca del 2%, el cumplimiento de esa pauta depende de que los precios desaceleren durante los últimos meses del año.
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