Hace tres meses que el gobierno está abrazado al último pedazo de madera firme que dejó el hundimiento del Titanic libertario. El caso que tiene a Manuel Adorni como protagonista desde que el 8 de marzo se conoció su viaje marital a Estados Unidos en el avión presidencial dejó al oficialismo expuesto a una debilidad que ninguno de los casos de corrupción, escándalos de contratos ni criptomonedas sin justificación logró emular. Atrapados en su propio laberinto y con cada vez menos imaginación política, en la Casa Rosada hacen un homenaje al fallecido ministro de Economía, Álvaro Alzogaray, y rezan al cielo que llegue el Mundial.
Con cada vez más pesar, en los despachos más importantes de la gestión violeta reconocen el profundo desgaste que generó el avance de la causa judicial que tiene al jefe de gabinete como principal investigado en una causa por supuesto enriquecimiento ilícito. “Estamos todos intentando salir adelante, pero es difícil avanzar con la agenda cuando por un lado tenes a la oposición que está esperando que te equivoques y por el otro los gobernadores están midiendo su propio partido”, reflexionó un alto funcionario sobre el presente caótico.
En este marco, la mesa política que se puso al frente de la contención de crisis, intentó correr a Adorni cuando pudo del centro de la escena. Para ello, además de montar encuentros semanales de los que no salió ninguna resolución concreta de gestión, se decidió utilizar al Congreso como escudo de protección para intentar desviar el foco de las jugosas noticias judiciales que llegan a diario desde Comodoro Py.
En los últimos días, el gobierno concretó el envío de la Ley de Lobby, con el que buscan regularizar la siempre vigente actividad de presión empresarial al igual que ocurre en Estados Unidos; la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos con la que el gobierno pretende seguir inflando su nunca abandonada batalla cultural; la ley de Prevención de Ludopatía que generó un gran revuelo dentro de la oposición; y el codiciado Súper RIGI, con el que Luis Caputo y Javier Milei aspiran a conseguir dólares frescos que le permitan asumir los venideros compromisos con organismos de crédito internacional como el Fondo Monetario.

Este viernes, en tanto, el jefe de gabinete anunció el envío de la Ley de Sociedades, con la que el gobierno pretende cortar con la tutela del Estado sobre cómo los socios organizan sus negocios. “Las normas de la ley pasan a ser supletorias: el estatuto manda. Las restricciones estatales serán excepcionales y de interpretación restrictiva. Los registros públicos no podrán dictar resoluciones que limiten lo que la ley permite”, sostuvo el ministro de Desregulación. Federico Sturzzeneger, autor material e intelectual del proyecto.
Pese al inicio de la competencia futbolística en Estados Unidos, Canadá y México, en el oficialismo dejan saber que esperan un junio de mucha actividad en el Congreso. “Se están planificando las reuniones de comisión para los proyectos ingresados por esta cámara y las medias sanciones que vengan del senado. Es probable que haya sesiones en la segunda quincena”, dijeron desde la Cámara de Diputados. Los proyectos ya anunciados tendrán prioridad, pero en el gobierno advierten que no serán los únicos que podrían tratarse.

En carpeta también se encuentra la ambiciosa reforma política con la que el gobierno pretende modificar de cuajo no sólo las cartas orgánicas de los partidos, sino también llevarse el premio mayor: la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Al igual que para el resto de sus deseos, el oficialismo requiere indefectiblemente de la buena voluntad y compromiso de los gobernadores para que pongan sus votos a disposición en el Congreso. Para ello, el ministro del Interior, Diego Santilli, dejó atrás sus semanas de silencio y volvió al ruedo con sus encuentros semanales.
Esta semana, por caso, el futuro candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires mantuvo reuniones con el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, con quien coincidió en el Congreso Maizar 2026. En una sala apartada en el coqueto salón de eventos donde se llevo adelante la cumbre empresarial del agro, ministro y mandatario dialogaron sobre la importancia del desarrollo productivo, la minería, la logística, la generación de inversiones y quedaron en volver a encontrarse en el corto plazo para llegar un punto en común que le permita al oficialismo avanzar con la reforma electoral.

La misma línea se siguió con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien visitó al funcionario este miércoles en su despacho de la Casa Rosada. De aquel encuentro también participó el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, delegado karinista para el corte y confección de las listas nacionales con las que La Libertad Avanza competirá el próximo año en todas y cada una de las provincias. Atento a la ambición de la hermanísima, el cacique salteño hizo saber que está dispuesto a una confluencia electoral, siempre y cuando su reelección esté asegurada. La discusión fina comenzará a partir del segundo semestre con cada uno de los mandatarios. Ganará el mejor postor.

La semana entrante, en tanto, se espera que Santilli continúe con los encuentros con distintos mandatarios que, a través de interlocutores, hicieron saber que están dispuestos a sentarse a escuchar las ofertas de la gestión libertaria para garantizar su apoyo dentro del Congreso. Aunque en La Libertad Avanza dan por descontado el apoyo de los gobernadores, sigue siendo toda una incógnita cómo se moverá el PRO de aquí en más luego de los movimientos separatistas que Mauricio Macri tuvo durante las últimas semanas y profundizará en las próximas. En este punto, el experimentado contoneo de cintura del colorado ex vicejefe de gobierno porteño será fundamental para mantener a todos dentro del mismo barco sin que nadie salte antes de tiempo.
De saltos y danzas coordinadas el gobierno sabe por demás. Esta semana, la guerra ya para nada velada entre Santiago Caputo y Karina Milei, quien habilitó a su exégeta Martín Menem a pelearse en vivo y en directo con los enviados del asesor, atravesó un nuevo periodo de cese del fuego acordado tácitamente luego del encuentro entre las potencias en la reunión de gabinete de este lunes y en el cónclave de la mesa política del martes. “Todos convivimos en paz y armonía”, resumió un integrante de los encuentros semanales sobre el momento de deseada coexistencia que se alcanzó esta semana.
Pese a la escalada del conflicto, lo cierto es que el presidente nunca tuvo intenciones reales de entrometerse para mediar entre su hermana y su gurú. Para el líder libertario la interna en su gobierno no es más que una construcción periodística con la que la oposición pretende dañar su gestión. Por eso, mantendrá su siempre impoluta postura salomónica con la que seguirá enviando guiños quirúrgicos a un lado y el otro de la no-grieta libertaria.
TS/CM






