Patricia Bullrich dejó abierta, por primera vez con tanta claridad, la posibilidad de ser candidata a jefa de Gobierno porteña en 2027. Primero, la senadora esquivó el tema con una broma: «Me postularon a todo, así que ¿sabés dónde voy a estar? En el Masterchef Celebrities«, aseguró. Sin embargo, al final dejó una pista sobre su futuro político: «Yo puedo ser candidata en la Ciudad perfectamente, y me tengo una fe bárbara. Porque además estoy probada en la gestión, en cuestiones complejas, y la Ciudad no es tan compleja como la seguridad de un país». Al punto que llegó a reivindicar su política represiva como ministra de Seguridad. Se adjudicó «haber terminado con los piquetes», algo que el gobierno porteño también hace.
Bullrich enmarcó esa eventual candidatura dentro de su objetivo central: cerrar un acuerdo electoral entre La Libertad Avanza, el PRO y el radicalismo para 2027. «Mi convicción es que hay que hacer un acuerdo con el PRO, el radicalismo, ciertos partidos provinciales, para todos los distritos», planteó, y agregó que la base de ese pacto debería ser que la fuerza que hoy gobierna cada distrito continúe al frente.
En una entrevista con la señal de TN, fue consultada puntualmente sobre si en la Ciudad debería haber una interna entre LLA y el PRO: «A la Ciudad hay que manejarla y cambiarla muy profundamente. Tiene una estructura mucho más grande que la que tiene que haber». Sobre la gestión de Jorge Macri, fue tibia: «Hasta ahora ha hecho algunas cosas», y le reconoció la política de mano dura contra los piquetes, aunque no sin una chicana: «No quiero competir con Jorge Macri sobre quién sacó los piquetes… pero es evidente quién lo hizo«. También planteó la necesidad de bajar Ingresos Brutos en la Ciudad, algo que el PRO «no ha hecho en tantos años».

Pese a la definición, la senadora se cuidó de no avanzar más de la cuenta: «Me gustaría no hablar de eso, porque es algo que no me compete a mí sola; soy parte de un equipo». Y cuando le preguntaron quién es su «DT» en esta carrera, no dudó: «El presidente«. Sobre una hipotética fórmula presidencial junto a Milei en 2027, prefirió no proyectar: «A esta altura de mi vida lo que quiero es que este proyecto de cambio de país se profundice y no se corte«, dijo, sin confirmar ni descartar el binomio.

«Villarruel está armando algo»
Consultada por su relación con la vicepresidenta Victoria Villarruel, con quien protagonizó fuertes discrepancias las últimas semanas en el marco de las agendas del Senado, Bullrich fue tajante: «Es una persona que está muy lejos de las ideas que lleva adelante el gobierno. La ubicaría más en un peronismo tradicional que en lo que nosotros representamos: un republicanismo democrático y liberal, con una idea de cambio en la economía. A ella la veo más conservadora típica«.
Y fue más allá al deslizar que Villarruel tendría un proyecto político propio en marcha: «Ella ya decidió ser parte de un proyecto distinto. No lo dijo, pero se nota: se le lee en el inconsciente. Parece que está armando algo«.

Ley de Tierras y eliminación de las PASO
Sobre el proyecto para eliminar las PASO, que ella misma conduce en el Senado, Bullrich hizo una confesión del tema: «Yo no estoy convencida, porque yo gané con las PASO«. Pero matizó que el sistema falla cuando «nadie compite con nadie», como ocurrió en 2019: «Fue una elección horrible» que terminó siendo «de tres vueltas». «Si para algo sirve sacar las PASO, es que vamos a tener más gobierno y menos elecciones», resumió.
Bullrich también volvió sobre la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que negocia junto a Federico Sturzenegger en el Senado. Apuntó contra la ley de tierras vigente, impulsada en su momento por Máximo Kirchner: «Desde la ley de Máximo Kirchner hemos perdido un 233% del valor de nuestra tierra. Lo queremos recuperar porque la tierra tiene que valer más de lo que vale. Esa ley fue un verdadero desastre», sostuvo, y agregó que el objetivo del nuevo proyecto es garantizar una ley «que vaya contra las usurpaciones» y permita que «el valor de la tierra sea razonable, como en cualquier parte del mundo».
La tensión con Lula da Silva y la jugada de CFK ante la ONU
Sobre la tensión diplomática con Brasil, luego de que Milei calificara a Lula da Silva de «ladrón» y «presidiario» durante su visita a San Pablo, Bullrich marcó una diferencia de estilo sin desautorizar al Presidente: «Personalmente, tengo otra forma de expresarme, más ligada a conceptos políticos que a una cosa más agresiva». Aun así, defendió el fondo del planteo: «Lo que dijo Milei fue de forma indirecta, no se lo dijo directamente a Lula. Eso sí, después el presidente brasileño jugó a tirarle los perros con los ministros y lo ninguneó: quiso ponerse por arriba». Remarcó, de todos modos, que «a nivel comercial e institucional estamos muy bien» con Brasil.

Por último, la senadora analizó la decisión de la expresidenta Cristina Kirchner de llevar su condena en la causa Vialidad ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU. «Es algo que esperábamos todos, que intentara ir a una instancia supranacional para superar lo que dice nuestro sistema jurídico», planteó, y remarcó que la condena fue confirmada «en todas las instancias»: primera instancia, Casación y Corte Suprema.
Para Bullrich, la movida tiene una lectura estrictamente política, inspirada en el «efecto Lula»: «Ella mira mucho el caso Lula, quien estaba preso y un día todo cambió, fue candidato y ahora es presidente de Brasil otra vez. Sin dudas, es una jugada para ponerse en la escena otra vez«, indicó, y concluyó que con este movimiento la expresidenta «instaló que quiere ser candidata«.
JD/CM










