La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) respondió el cuestionamiento hecho por Marcos Galperin acerca del último informe de la entidad sobre la evolución de las ventas minoristas pyme. La organización defendió la metodología de su relevamiento y remarcó que su indicador no busca medir el consumo total de la Argentina, sino la facturación de los comercios minoristas pequeños y medianos.
El intercambio se inició después de que CAME informara que las ventas minoristas pyme cayeron 3,8% interanual en julio y 2,1% frente a junio. Con ese resultado, acumularon una baja de 2,7% durante los primeros siete meses del año.
Galperin puso el dato en discusión a través de X. El empresario planteó que sería necesario comparar el volumen de operaciones relevado por CAME con el que transacciona Mercado Libre Argentina, que, según señaló, creció 38% en moneda constante durante el último trimestre. A partir de esa comparación, cuestionó que los datos de CAME fueran utilizados como una referencia sobre el comportamiento general del consumo.

La respuesta de CAME a Galperin
Desde CAME sostuvieron que el planteo parte de comparar dos universos distintos. La entidad explicó que su Índice de Ventas Minoristas mide la evolución de la facturación real de los comercios minoristas pyme de todo el país y que utiliza el IPC del INDEC para eliminar el efecto de los precios.
Según detalló la organización, el relevamiento contempla seis rubros que representan cerca del 90% del comercio minorista pyme, con ponderaciones construidas a partir de información de ARCA. Por eso, la entidad definió a su indicador como un “termómetro de la pyme comercial argentina” y no como una medición del comercio electrónico o de la facturación de una plataforma.
La discusión también pasó por el peso que tiene el comercio electrónico dentro de las pequeñas y medianas empresas. CAME sostuvo que alrededor del 25% de las ventas de las pymes comerciales se realiza por canales online, mientras que una parte importante de los comercios incluidos en el relevamiento -como kioscos, panaderías, ferreterías y negocios de cercanía- no utiliza Mercado Libre como canal principal de ventas.
En declaraciones citadas por distintos medios, el vocero de CAME, Salvador Femenía, sostuvo que se trata de “universos que no son comparables” y señaló que el crecimiento de una plataforma no necesariamente implica una mejora generalizada para los comercios de cercanía. Incluso remarcó que existen productos de consumo cotidiano que mantienen una fuerte presencia en el canal físico. “Por plataformas no se compra pan, leche o carne”, señaló.

Qué mide el informe de CAME
La entidad también defendió el mecanismo con el que construye su indicador. El relevamiento se realiza sobre una muestra de comercios de distintas regiones del país y busca seguir la evolución de las ventas de las pequeñas y medianas empresas comerciales a precios constantes.
La metodología, según CAME, permite observar específicamente el comportamiento de los comercios minoristas pyme y mantener una serie comparable en el tiempo. La entidad señaló que el índice tiene más de 16 años de continuidad y que contempla tanto comercios de grandes centros urbanos como establecimientos del interior.
El dato de julio, además, se produjo después de un junio en el que las ventas minoristas pyme habían mostrado una suba interanual de 0,9%. En ese momento, CAME había atribuido parte de la mejora al ingreso extraordinario generado por el aguinaldo y al movimiento comercial asociado al Mundial. Sin embargo, la medición intermensual había mostrado una baja de 1,3%.
Para julio, la entidad vinculó el retroceso con el agotamiento de ese impulso y con el mayor peso de los gastos asociados al invierno sobre el presupuesto de los hogares.
Ante el planteo del empresario, CAME sostiene que su indicador tiene un objetivo más acotado: seguir la evolución de las ventas de los comercios minoristas pyme. Desde esa perspectiva, una caída en ese segmento puede convivir con un aumento de las operaciones realizadas a través de plataformas digitales.
Así, el punto de discusión no pasa solamente por si las ventas subieron o bajaron, sino por qué universo se toma como referencia para medir el consumo y cómo se distribuye actualmente entre los distintos canales de venta.
RM/EO










