Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, cuestionó los resultados del último informe sobre consumo minorista de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Para el empresario, el universo que mide la entidad gremial es más pequeño que el volumen de operaciones de la compañía de comercio electrónico.
En su cuenta de X, Galperin publicó un mensaje en el que puso en duda los números difundidos por CAME sobre la caída del 3,8% interanual en las ventas minoristas pyme durante julio. “Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs. el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina, que crece 38% en moneda constante el último trimestre. Algo me dice que el volumen de Mercado Libre es mayor a todo lo que mide la CAME y nadie parece tenerlo en cuenta al anunciar el estado del consumo”, posteó.
Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina que crece 38% en moneda constante el último trimeste. Algo me dice que el volumen de Mercado Libre es mayor a todo lo que mide la CAME y nadie parece tenerlo en… https://t.co/lCZj7tZde7
— Marcos Galperin (@marcos_galperin) August 9, 2026
La declaración del empresario no pasó desapercibida y hasta el propio Javier Milei la avaló al calificar el posteo como una “Masterclass”, una expresión que el jefe de Estado utiliza a menudo y que puede traducirse como “clase magistral”.
MASTERCLASS https://t.co/Cd6tvpPA7E
— Javier Milei (@JMilei) August 9, 2026
Cabe señalar que, el miércoles pasado, la empresa reportó ingresos netos superiores a los 10.000 millones de dólares en un solo trimestre. Entre abril y junio, la compañía facturó US$ 10.169 millones, lo que representa un salto del 50% interanual y el ritmo de expansión más acelerado de los últimos cuatro años.
En esa línea, según el balance, la compañía alcanzó un resultado operativo de US$ 683 millones, con un margen del 6,7%, y una utilidad neta de US$ 466 millones, equivalente a un margen del 4,6%.

Qué midió CAME y qué muestran sus datos sobre el consumo
El relevamiento de CAME registró una caída del 3,8% interanual en las ventas minoristas pyme durante julio y un retroceso acumulado del 2,7% en los primeros siete meses del año. Para la entidad, el menor dinamismo respondió al agotamiento del efecto del aguinaldo y a la mayor presión de los gastos en servicios sobre los presupuestos familiares.
El informe abarca siete grandes rubros de actividad. En julio, seis de ellos mostraron caídas interanuales: Textil e indumentaria (-5,6%); Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-5,5%); Alimentos y bebidas (-5,4%); Calzado y marroquinería; Farmacia; y Perfumería y cosmética. El único sector que mostró un crecimiento fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con una suba del 1%.
Un dato particularmente relevante para la discusión planteada por Galperin es que CAME también relevó las ventas online de los comercios con local físico. En ese segmento, las operaciones crecieron 14,9% interanual en julio, aunque registraron una baja desestacionalizada del 0,1% frente a junio. Es decir, el informe contempló las operaciones digitales, pero dentro del universo de comercios que forman parte de su relevamiento y no el conjunto de las transacciones realizadas a través de plataformas de comercio electrónico.

Además de las ventas, CAME consultó a los comerciantes sobre sus perspectivas. El 48,1% señaló que su nivel de actividad se mantuvo estable respecto de julio del año anterior, mientras que el 44,5% calificó el escenario como desfavorable. Para los próximos doce meses, el 42,4% espera una mejora, aunque el 61,5% considera que la coyuntura no es favorable para realizar nuevas inversiones de capital.
Según la entidad, la caída de julio estuvo vinculada con el agotamiento del impulso extraordinario generado por el aguinaldo, junto con una mayor incidencia de las tarifas de los servicios de invierno sobre los ingresos familiares. CAME describió, además, una demanda más defensiva, concentrada en bienes indispensables y con postergación de compras de mayor valor, mientras que las promociones bancarias, las billeteras digitales y los descuentos adquirieron mayor peso a la hora de concretar operaciones.
RM










