La declaración de Julio César Silva, encargado del edificio de Uruguay y Juncal donde vivieron Néstor y Cristina Kirchner, volvió a sacudir el juicio oral de la llamada Causa Cuadernos. Ante el Tribunal Oral Federal 7, el testigo se retractó de una parte central de la declaración que había dado en 2018 ante el entonces juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. “Firmé algo que no era cierto. Yo no dije que iba con bolsos y valijas”, afirmó durante una audiencia de más de dos horas en Comodoro Py, en la que también denunció presiones y amenazas veladas durante la instrucción de la causa.
Silva, de 68 años y encargado del edificio desde 1989, negó haber visto movimientos sistemáticos de bolsos vinculados a Daniel Muñoz, exsecretario privado de Néstor Kirchner, tal como figuraba en el acta judicial incorporada al expediente. “La parte que dice que Muñoz venía de 2007 a 2010 con bolsos y valijas, eso yo no lo dije”, sostuvo de manera categórica. Incluso reconoció la gravedad de haber firmado aquella declaración: “Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”.
Durante el interrogatorio, Silva relató el contexto en el que prestó aquella testimonial en 2018 y aseguró que se encontraba bajo una fuerte presión psicológica. “No me sentía bien. Cuando me decían las cosas me las repetían montones de veces y volvían para atrás y me repetían lo mismo”, declaró. Según explicó, llegó un momento en el que ya no podía distinguir si lo que respondía coincidía con lo que realmente quería decir: “Yo ahí no sentía que lo que respondía estaba bien”.
El encargado del edificio también denunció haber recibido insinuaciones intimidatorias vinculadas a sus hijas mientras declaraba ante Bonadio y Stornelli. “Me preguntaban en varias oportunidades: ‘¿Tenés hijas, verdad?’”, recordó. Y agregó: “No te olvides nunca de que vos tenés dos hijas”. Consultado sobre cómo interpretó esos comentarios, respondió sin dudar: “Sí, me sentí amenazado. Me puse mal”. Para Silva, aquella situación transformó una testimonial judicial en “un interrogatorio”.
Otro de los momentos más delicados de su declaración estuvo relacionado con el allanamiento realizado en el departamento de Cristina Kirchner en Recoleta. Silva aseguró haber escuchado una conversación telefónica entre el comisario a cargo del operativo y el juez Bonadio, cuando el procedimiento ya llevaba más de once horas y no había arrojado resultados incriminatorios. “Señor Bonadio, el allanamiento se da por terminado, no hay nada”, relató que dijo el jefe policial. Según Silva, la respuesta del magistrado fue inmediata y en tono exaltado: “No. Hasta que no encuentren algo se quedan hasta mañana”.
“Yo lo escuché clarito”, insistió el testigo ante las preguntas de los jueces y abogados defensores. “Escuché perfectamente. ‘Señor Bonadio, son las seis y treinta, se termina el allanamiento’, y escuché clarito lo que respondió el juez”. Silva remarcó además que Bonadio “estaba a los gritos”, una descripción que abrió un fuerte intercambio dentro de la sala entre magistrados y abogados sobre las condiciones en las que se desarrolló aquella investigación.
La retractación de Silva se suma a otras declaraciones recientes que volvieron a poner bajo la lupa el origen y la consistencia probatoria de la Causa Cuadernos. Días atrás, el expolicía Jorge Bacigalupo —quien entregó los cuadernos de Oscar Centeno al periodista Diego Cabot— admitió en el juicio su profundo rechazo al peronismo. “Todo lo que tenga olor a peronismo me cae como la patada de un burro”, afirmó ante el tribunal. También reconoció: “Se me presentó una oportunidad en la vida para accionar contra esa gente”.
En paralelo, las defensas de Cristina Kirchner y otros imputados insisten en cuestionar la cadena de custodia de los cuadernos, la actuación del juzgado de Bonadio y la validez de múltiples testimonios obtenidos durante la instrucción. La nueva declaración de Silva, uno de los testigos utilizados para sostener la hipótesis de movimientos de dinero en bolsos y valijas, volvió a instalar dudas sobre cómo se construyó una de las investigaciones judiciales más resonantes y polémicas de la política argentina reciente.
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