El juicio por la causa de los cuadernos de las coimas sumó este martes un nuevo capítulo con la declaración de Hilda Horovitz, expareja del exchofer del Ministerio de Planificación Oscar Centeno, quien aseguró ante el Tribunal Oral Federal 7 que fue utilizada como “testaferro” y que presenció la existencia de anotaciones vinculadas al caso. La mujer declaró durante varias horas y aportó datos sobre los consumos problemáticos que atravesaban al supuesto autor de los escritos.
Durante su testimonio, Horovitz afirmó que vio “papeles, libretas y carpetas” guardados por Centeno en un ropero de la vivienda que compartieron durante años. Según relató, realizó copias de parte de ese material y luego se lo entregó a Miriam Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner. “Quiroga se los dio a Baratta y él los hizo desaparecer”, sostuvo la testigo, aunque luego aclaró que esa conclusión surgió de chats y publicaciones periodísticas que observó posteriormente.
La mujer describió a Centeno como una persona obsesiva con las anotaciones y aseguró que registraba desde gastos cotidianos hasta movimientos más relevantes. “Anotaba todo”, declaró. En línea con testimonios previos de la investigación, sostuvo que el chofer habría escrito los cuadernos “por si lo dejaban sin trabajo”, aunque reconoció que nunca lo vio redactándolos personalmente.

Horovitz también confirmó que su nombre fue utilizado en distintas operaciones patrimoniales y financieras. “Él usó mucho mi nombre para hacer cosas”, expresó ante los jueces. Según relató, Centeno adquirió autos, propiedades y realizó distintas inversiones mientras trabajaba como chofer de Roberto Baratta en el Ministerio de Planificación. Entre los bienes mencionó una casa en Salta, departamentos y vehículos que, según afirmó, eran incompatibles con los ingresos formales del acusado.
En otro tramo de la audiencia, la testigo relató episodios de violencia y conflictos personales durante la convivencia con Centeno. Describió una relación marcada por discusiones, celos y agresiones físicas, además de señalar que el exchofer tenía problemas con el alcohol. “Me cagó a trompadas, me dio una patada en el pecho”, declaró en uno de los momentos más tensos de la jornada, visiblemente alterada por las preguntas sobre la relación personal entre ambos.
Uno de los pasajes más llamativos de la declaración estuvo vinculado a los bolsos presuntamente utilizados para transportar dinero. Horovitz recordó que en una ocasión Centeno le mostró cómo acomodar billetes dentro de un bolso para maximizar el espacio disponible. Ante el tribunal fueron exhibidos dos bolsos —uno azul y otro negro— que la mujer entregó previamente a la Justicia. Explicó que decidió desprenderse de ellos por temor a quedar involucrada en la maniobra investigada.
La declaración se produjo en el marco del juicio oral por la causa de los cuadernos de las coimas, expediente que investiga una presunta estructura de recaudación ilegal de sobornos durante los gobiernos kirchneristas. El proceso judicial continúa con decenas de imputados y testimonios. Se busca reconstruir el funcionamiento del supuesto circuito de pagos ilegales relatado originalmente en las anotaciones atribuidas a Oscar Centeno. Sin embargo, decenas de testigos y arrepentidos cambiaron el sentido de sus declaraciones y reconocieron haberse inculpado e incriminado a inocentes en 2018 ante la presión del fiscal Carlos Stornelli y el Juez Claudio Bonadío.
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