Durante las horas previas a la grabación de la cadena nacional que anoche protagonizó Javier Milei se vivieron momentos de alta tensión. Los equipos de comunicación del Ejecutivo sabían que tenían entre sus manos la puesta en marcha de una estrategia para remontar la gestión y retomar el control de la agenda mediática más que delicada. Por eso todo se analizó y midió milimétricamente para evitar caer en una (otra) trampa autogenerada.
Según dejaron saber desde la gestión oficialista, la idea de avanzar con este anuncio y recomponer el sentimiento nacionalista se confeccionó a partir de la reactivación social de la causa por la soberanía de las islas que tuvo como pico de euforia el despliegue de la bandera-sábana por parte de los jugadores de la Selección sobre el final del partido contra Inglaterra. Eso incrementó la mala imagen de Milei al respecto.
Desde entonces, Santiago Caputo junto al canciller Pablo Quirno, quien fue ungido como uno de los voceros oficiales del tema, y en continuo contacto con Cristian Auguadra, titular de la Secretaría de Inteligencia quien colaboró con la entrega de información sensible sobre el seguimiento de las empresas extranjeras que operan en territorio nacional. Los tres estuvieron involucrados con la operación del oficialismo para relanzar una gestión azotada por el nulo impacto de la mejora de los índices macroeconómicos, el aumento de la morosidad en familias y empresas y la cada vez más palpable crisis social que atraviesa el país.

Con la decisión tomada y el aval del propio Milei, el asesor activó sus redes de contactos y comenzó a moverse en silencio para concretar el anuncio que, afirman dentro de la gestión libertaria, es el más importante desde la llegada del león al Sillón de Rivadavia.
Conscientes del impacto que traería esta jugada, desde el principio Caputo exigió que todos los escalafones del oficialismo se alineen con su estrategia, que incluyó un operativo clamor en las horas previas a la cadena motorizado desde cuentas ligadas a la orga juvenil Las Fuerzas del Cielo y la colaboración absoluta de todos los ministerios.
En el Ejecutivo entienden que partidizar la causa Malvinas es un error garrafal que podría costarle al oficialismo la deseada reelección. Por eso, la decisión de Milei de impulsar un cese del fuego entre opositores y convocar a la consolidación de un frente patriótico en defensa de la soberanía no es para nada casual.

El texto que el presidente leyó durante los 15 minutos que duró la cadena nacional fue rigurosamente escrito por Caputo, quien además de couchearlo en materia política, le indicó específicamente al presidente que utilice un tono medido y sin sobresaltos para evitar que la confrontación sobre el anuncio se sintiera iniciada desde el propio oficialismo. La idea de cerrar con “viva la patria” en lugar del clásico “viva la libertad, carajo” es una muestra concreta del modus operandi que puso en marcha el asesor.
Las mediciones que entusiasman a la Rosada
Todos estos movimientos lograron consolidar lo buscado: un impacto significativo en redes y la discusión pública. Según midieron desde el propio oficialismo, las publicaciones de la cuenta El Peluca Milei, uno de los usuarios más conocidos en redes que cuenta con presencia en Youtube, Instagram y Twitter, acumulan tres millones y medio de visitas desde el anuncio. El video de la cadena nacional transmitido desde la cuenta de la Oficina de Respuesta del Presidente, en tanto, acumula más de 400 mil visualizaciones. En cuanto a los datos televisivos, el número oficial que recibieron en Rosada ronda los 30 puntos de rating sumando las transmisiones de todos los canales. Los números de las repercusiones, aseguran en Balcarce 50, se ubican en la misma línea que se obtuvieron con la cadena nacional en la que Milei anunció la expulsión de extranjeros que agravien la integridad nacional y el fin del cepo cambiario, anunciado en abril del 2025.

Según confiaron desde el oficialismo, los proyectos anunciados el jueves por la noche por el presidente se enviarán a mitad de la próxima semana al Congreso. Ingresarán por la Cámara de Diputados para luego ser aprobados definitivamente en el Senado. “La batalla final es de Pato”, dijo un interlocutor oficialista respecto a la responsabilidad que tendrá Patricia Bullrich en la recolección de votos dentro de la Cámara alta.
En tanto, tal como anunció el propio Javier Milei en su discurso, esta madrugada se publicó en el Boletín Oficial el Decreto de Necesidad y Urgencia con el que el gobierno dispuso una modificación del Presupuesto 2026 con el que se asignan $561 millones al programa de Cancillería para Malvinas, $114.733 millones para adelantos a proveedores del Ministerio de Defensa, $117.275 millones para la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y $30.519 millones para la SIDE.
Además, el presidente firmó la incorporación de nuevos filtros de adhesión al Régimen de Grandes Inversiones (RIGI) para grandes empresas, a las que exigirá que los proyectos, sus inversores, ni el Vehículos de Proyecto Único podrán poner en marcha actividades hidrocarburíferas no autorizadas en las islas. Para garantizar el cumplimiento de este “filtro” soberano, el líder libertario autorizó a la Cancillería a formar parte de la lectura de los pormenores de cada proyecto y a tener la palabra final en su aplicación o no.
TS/CM










