Mientras en el recinto de Diputados se debate la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, un grupo de legisladores opositores encabezados por Germán Martínez (UxP) salió a dar una conferencia de prensa fuera del hemiciclo para anunciar la convocatoria a una sesión especial para el miércoles 9 de septiembre, en la que buscarán tratar dos temas que el oficialismo evita hace meses: el endeudamiento de las familias y la prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
El anuncio llegó después de que, al arranque de la sesión de este miércoles, ocho bloques opositores —Unión por la Patria, Provincias Unidas, Encuentro Federal, Coalición Cívica, Frente de Izquierda, Innovación Federal, Defendamos Córdoba y Primero San Luis— intentaran, por quinta vez en el año, incorporar ambos temas al temario mediante un apartamiento del reglamento. Para lograrlo necesitaban las tres cuartas partes de los presentes, un piso que sabían de antemano que no iban a alcanzar. Pero el resultado dejó un dato político relevante: 133 votos afirmativos, 107 negativos y 11 abstenciones, tanto para el pedido de Pablo Juliano (Provincias Unidas) sobre endeudamiento familiar como para el de Juan Marino (UxP) sobre la prórroga de discapacidad. Esos 133 votos superan por cuatro los 129 necesarios para el quórum de una sesión especial, lo que le mostró a la oposición que, si decide convocarla por su cuenta, tiene margen para lograrlo.

Al fundamentar el pedido, Juliano remarcó que buena parte de los más de treinta proyectos sobre endeudamiento familiar que hoy duermen sin dictamen en las comisiones de Discapacidad, Salud y Presupuesto y Hacienda —las tres presididas por diputados de LLA— «no tienen costo fiscal«, y pidió «abrir las comisiones para que el Congreso pueda acoger esta preocupación que alcanza a casi 6 millones de argentinos«.
Asimismo, Germán Martínez habló de «un universo de endeudados cercano a los 20 millones de argentinos«: «Venimos insistiendo desde el comienzo del año parlamentario. En dos oportunidades solicitamos sesiones especiales para tratar la mora y el endeudamiento de las familias, no se pudo. Esta es la quinta vez (…) no es posible que no se puedan abrir las comisiones«, planteó.
Del lado de Provincias Unidas, un aliado ocasional del oficialismo, Sebastián Nóblega (Elijo Catamarca) pidió además que se atiendan las deudas de las pymes, mientras que la UCR, Producción y Trabajo y el MID optaron por abstenerse, en un gesto que no acompañó pero tampoco bloqueó del todo el reclamo opositor. En el debate, el diputado Itaí Hagman planteó que el Estado debería obligar a una reestructuración de las deudas sin comprometer recursos públicos, y cuestionó tasas de financiamiento informal que, según denunció, llegan a un rango de entre 300% y 500% anual frente a una inflación que hoy ronda el 30% interanual.
El rechazo de LLA y la orden de Milei
El bloque libertario votó en bloque en contra de ambos apartamientos, en sintonía con la posición que bajó la propia Casa Rosada: días atrás, Javier Milei había señalado que el endeudamiento familiar es una cuestión de «transacciones entre privados». Ese rechazo se reforzó, además, en la reunión que el propio Milei mantuvo el martes con los bloques del oficialismo, donde les pidió a sus legisladores que «no se dejen operar por la oposición» y les ordenó salir a defender la gestión de gobierno.
Desde la izquierda, la diputada Myriam Bregman fue la que planteó el diagnóstico más filoso sobre el fondo del problema: «Acá no hay endeudados, hay estafados. Marcos Galperin y los grandes bancos han conseguido la Ley del Conocimiento para beneficiarse impositivamente, para después ofrecer créditos a las familias y hacer usura«, sostuvo.
Las deudas críticas en las familias
Según los datos que circularon en el debate, apenas el 11% de las deudas de las familias corresponde a créditos bancarios tradicionales: el resto se explica por tarjetas no bancarias, billeteras virtuales y, cada vez más, por las apuestas online, un fenómeno que creció especialmente entre los jóvenes durante el pasado Mundial de fútbol. El propio Gobierno reconoce puertas adentro que, en los municipios del conurbano bonaerense, la mora ya supera el 25% de los hogares.
Con el número exhibido en el recinto como argumento político, la oposición confirmó que insistirá con la convocatoria a la sesión especial del 9 de septiembre. Será, en los hechos, la sexta vez que intente instalar en la agenda legislativa dos temas que, hasta ahora, el oficialismo logró esquivar sistemáticamente en cada intento, manteniendo inactivas las comisiones ante los proyectos que no vienen del Ejecutivo.
JD/CM










