El PRO en el Senado presentó esta semana su propio proyecto de interpelación a Manuel Adorni. Lo firmaron Martín Goerling Lara y Victoria Huala, los únicos dos activos del bloque, dado que la tercera senadora está con licencia por maternidad. Al caerse la sesión de hoy y con el recinto semivacío, grabaron un video y lo publicaron como comunicado: «Ni La Libertad Avanza ni el kirchnerismo dieron quórum para tratar nuestro proyecto de interpelación a Manuel Adorni. Una vez más, los argentinos nos quedamos sin las explicaciones que merecemos». La frase «ni LLA ni el kirchnerismo» es el corazón del argumento con el que el PRO pretende salir limpio después de proteger al jefe de Gabinete en Diputados.
Los bloques del PRO y la UCR que venían diciendo que Adorni les mintió al Congreso y no podía seguir en el cargo no bajaron al recinto de la cámara baja el martes cuando la oposición convocó a una sesión especial para avanzar con la interpelación. El argumento que usaron fue que el oficialismo había convocado a la Comisión de Asuntos Constitucionales para el 30 de junio, así que no era necesario sentarse con el kirchnerismo.

Esteban Bullrich renunció al PRO por la «protección a Adorni»
El capítulo más duro del día para el partido lo escribió Esteban Bullrich, exsenador y cofundador del PRO, que formalizó su renuncia irrevocable mediante una carta a Mauricio Macri. Bullrich, que padece ELA y se alejó de la política activa hace años, señaló como detonante «la protección brindada a Manuel Adorni«: «Es en esos momentos donde las organizaciones revelan su verdadera identidad», escribió. Y desde una perspectiva que su enfermedad le dio: «Mi enfermedad me obligó a mirar la vida desde otro lugar. Me enseñó que el tiempo es demasiado valioso para vivir en contradicción con la propia conciencia».
La Coalición Cívica salió a respaldar a Bullrich y habló de «coraje y dignidad«. De Andreis salió a desmentirlo.

«No es verdad que hayamos elegido proteger a Adorni»
La conducción del partido salió a defenderse. Fernando de Andreis, diputado nacional y secretario general del espacio, le respondió en X con una carta extensa. «Decís que el partido eligió proteger a Manuel Adorni. Eso no es verdad«, arrancó De Andreis. Describió la postura del PRO como coherente desde el principio: «Fuimos los primeros en señalar públicamente que su designación era un error. Nosotros impulsamos la interpelación mediante un proyecto propio presentado por el presidente del PRO en el Senado». Y justificó la no participación en las sesiones opositoras: «Lo que pretendía el kirchnerismo era montar una escena de escándalo e indignación, no para avanzar institucionalmente, sino para generar un conflicto político contra el Gobierno. No creímos correcto prestarnos a esa maniobra». Y cerró con una frase afectuosa: «Nos hubiera gustado darla con vos».
Bullrich culpó al peronismo y dijo que «no ganó Adorni»
Cuando el recinto se vació, Patricia Bullrich salió a dar declaraciones ante la prensa. Su lectura fue que la responsabilidad de la caída de la sesión recae sobre el interbloque Popular: «El kirchnerismo venía con un pedido de interpelación y si no vinieron a dar quórum, ¿por qué deberíamos darlo nosotros?«, dijo. Y fue más directa: «¿Por qué íbamos a someternos a que los corruptos más grandes de la historia se pasen dos horas hablando de corrupción?«. Consultada sobre si la sesión caída implicaba una victoria de Adorni, respondió: «No ganó Adorni». Sin embargo, fueron los senadores de LLA los que ingresaron al recinto, se mantuvieron parados al costado de sus bancas y, cuando Bullrich llegó y dio la indicación, se fueron. El peronismo directamente nunca entró.

Un dato de la cronología que circuló esta tarde el sitio Parlamentario fue revelador: en los palcos del Senado estaba Ignacio Devitt, el secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación, haciéndose señas con el senador rionegrino Enzo Fullone en señal de que no estaba al tanto de lo que iba a suceder. Cuatro senadores de LLA —Márquez, Godoy, Fullone y Orozco— terminaron sentados en sus bancas, en aparente desacuerdo con la indicación de Bullrich. La propia Nadia Márquez se quedó discutiéndole a la jefa de bloque antes de obedecer.
El PRO terminó el jueves en un lugar incómodo que viene siendo su posición hace semanas: diciendo que Adorni debe irse, presentando proyectos de interpelación, y al mismo tiempo no dando los votos ni el quórum para que eso ocurra. El partido que ayudó a fundar Bullrich tiene hoy un miembro menos. Y Adorni, una semana más.
JD/CM






