En Colombia, socorristas y voluntarios buscan sobrevivientes luego del sismo de magnitud 7,4 del lunes, que dejó hasta el momento 181 muertos, más de 500 heridos, más de 2.000 desaparecidos y decenas de edificaciones colapsadas. El trabajo contra el reloj es en el oeste del país, en las ciudades de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y Buenaventura, que son las más perjudicadas. “Es demasiado triste ver a toda la ciudad así, sabiendo que hay allá gente todavía con vida”, sostienen los vecinos.
Los rescatistas trabajan día y noche en busca de vida debajo de los escombros a dos días del sismo. Arman cadenas humanas para sacar los restos del edificio, con picos y herramientas básicas. Al grito de «silencio», todo se detiene en busca de señales de vida de los atrapados. «Mi ilusión es encontrar a alguien con vida, hacer lo más que se pueda», dijo Kevin Restrepo a AFP en Pereira, la ciudad más golpeada. «Es horrible. Todo el mundo está poniendo de su parte, no importa que ya haya caído la noche», agregó.

Una de las voluntarias, Juana Marín, de 25 años, ayuda con la búsqueda en la plaza principal de Pereira, en el Eje Cafetero de Colombia. «Demasiado angustiante, no tengo palabras para todo lo que está pasando en este momento. Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería«, indicó la mujer. Y agregó: «Me siento derrotada. Es demasiado triste ver a toda la ciudad así, sabiendo que hay allá gente todavía con vida».
Los daños materiales
Según los datos del gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, hay 61 edificios colapsados, 18 centros de salud averiados y 52 instituciones educativas afectadas. Seis aeropuertos sufrieron afectaciones en su infraestructura y suspendieron operaciones para vuelos comerciales, precisó el mandatario. El nuevo presidente declaró el estado de emergencia.
Otra de las ciudades complicadas es Cali, donde el alcalde Alejandro Eder decretó un toque de queda hasta las seis de la mañana, mientras continuaban los trabajos de búsqueda. «Llegar hasta acá fue impresionante, parecía el fin del mundo, los carros y las motos en contravía buscando a sus seres queridos», dijo el socorrista Nelson Moreno. El hombre busca a una amiga bajo dos torres de cinco pisos colapsadas. El padre y el bebé de la mujer están con vida y esperan poder hallarla.

Solo en Cali hay 188 desaparecidos, informó el gobierno. «Yo veía que la gente salía desnuda, la gente se tiraba de sus casas desesperada«, dijo Wilmer Cuesta, un estudiante de derecho que decidió ayudar en el rescate en Quibdó. Mientras que otro voluntario, Andrés Felipe Mejía, agregó: «Estamos haciendo todas las labores pertinentes para sacar a la gente con vida. Ha venido mucha gente, con dotaciones, con comida, ayudando a los bomberos, ayudando a las personas«.
Ayuda internacional
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aliado del nuevo gobierno de ultraderecha, anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares para atender la emergencia. Mientras que la presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, dispuso su servicio satelital Copernicus para las operaciones de rescate. Otros países que también anticiparon que colaborarán son Israel, México, Chile, Argentina y El Salvador. El presidente de ese país, Nayib Bukele, dijo que enviará equipos Usar (por sus siglas en inglés, Urban Search and Rescue) que en total suman 47 rescatistas, perros especializados en búsqueda.
La colaboración internacional fue clave para la búsqueda de sobrevivientes en Venezuela, tras el doblete sísmico que sacudió al país el 24 de junio pasado, que dejó más de 6.300 muertos y 24.000 personas sin hogar.
El sismo también se sintió en países vecinos: en regiones de Venezuela, en la capital ecuatoriana Quito y en diversas provincias de Panamá. Todas ubicadas en el cinturón de fuego del Pacífico, una zona altamente sísmica y volcánica donde se registra la la actividad de las placas tectónicas de Nazca y del Caribe.
Recuerdo trágico
El sismo genera impacto no solo por lo que sucedió en Venezuela sino también porque rememora un fuerte terremoto en 1999, que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera. Shakira, la cantante colombiana, escribió en X: «Mi corazón está (…) con las familias que están pasando momentos de angustia». “En momentos así, los colombianos sabemos unirnos y sostenernos unos a otros. Toda mi fuerza y mi amor para mi tierra. Abracémonos fuerte y estemos pendientes de las indicaciones para poder ayudar tan pronto como sea posible», escribió en una historia de Instagram.

Otro de los famosos que se expresó en redes sociales fue Camilo, quién escribió: “Tengo un hueco en la panza después de colgar el teléfono con amigos que me contaron cómo lo vivieron. Qué susto y qué dolor. “Estamos pendientes de saber muy pronto cuáles son las mejores maneras de ayudar para poder sumarnos. Estoy pendiente de mi DM por si tienen info y llamados a la acción. Los amo”.
También lo hizo Fonseca, quién pidió unirse «para ayudar». “Con el corazón en la mano por este desastre natural que estamos viviendo en Colombia”, agregó.
CDB/VDM










