No robé y tenés que pedirme perdón. Bueno, sí me compré un par de casas que no puedo justificar, pero el dinero me lo prestaron dos jubiladas. Bueno, sí vivo en un country, pero no puedo dar detalles porque sería obstaculizar a la Justicia. Bueno, sí cometí delitos, pero el dinero lo encontré en un pendrive…
No se trata de una caricaturización de Manuel Adorni, sino de una línea temporal del mayor hito de corrupción libertaria después del 3% de Karina Milei.
Se enfrentaba a la posibilidad tres años de cárcel Amado Boudou cuando fue acusado de truchar un formulario 08 en la venta de un auto 15 años antes. Un documento que, vale la pena aclarar, reviste mucho menos peso que las declaraciones en las que mintió Manuel Adorni tras entregárselas a la Oficina Anticorrupción entre 2023 y 2025. Las falsedades vertidas en los archivos oficiales las admitió esta semana ante cámaras y también bajo juramento cuando presentó las subsanaciones.
Adorni está complicado. Los jueces lo miran con otros lentes por no ser peronista. Pero no se trata de la entrega de un vehículo usado, sino de cuántos bienes les dijo a los argentinos que tenía antes de ingresar al Estado y cuántos hoy, después de casi tres años en las más altas esferas del poder público. Quien exigía auditar a la UBA y a las personas con discapacidad no superó una simple pesquisa patrimonial.

Hace un par de semanas, el vocero presidencial se había negado a dar explicaciones para no «obstaculizar a la Justicia». Así se excusó ante una débil pregunta de Luis Majul en LN+. Sin cambios en el expediente que justifiquen una actitud diferente, esta semana habló sobre su patrimonio en esa misma pantalla, pero ante José del Río.
La impunidad y prepotencia con la que se manejaban los libertarios empezó a hacer ruido en la ciudadanía. Ahora ni los propios lo defienden. Y los funcionario preguntados por el caso no esconden su enojo por fracasar en imponer una agenda distinta.
En estos tres meses desde el «deslome» del jefe de Gabinete en Nueva York con su esposa, la imagen del Presidente se hundió como nunca antes. Tras las últimas explicaciones del pendrive, «Manuel Adorni» alcanzó su pico en las conversaciones por redes sociales y superó a las de Javier Milei, de acuerdo a un relevamiento de AdHoc.
Si en este lapso lo mejor que se le ocurrió al Gobierno para defender a Adorni en los tribunales y los medios fue la excusa de encontrarse con medio millón de dólares en cripto en una wallet fría, vale la pena conjeturar que el problema es mayor. El jefe de Gabinete tiene a su cargo la billetera de todo el Estado nacional, de acuerdo a la manda de la Constitución reformada en 1994, cuando creó esa figura. La lapicera de quien ostenta ese cargo es la que define las reasignaciones presupuestarias. A qué funcionario o empleado se le paga y a cuál no. A qué empresa se le transfiere dinero y a cuál no. Si se le congelan los haberes a los jubilados o se actualizan. Es el ministro coordinador el único que hoy maneja las cuentas de la Nación, no el Presidente.
En el Presupuesto 2026, Adorni puede definir el destino de $ 148 billones. Ese fue el monto aprobado por el Congreso, pero en la realidad puede ser muy superior. Para que se entienda mejor, la persona acusada de enriquecimiento ilícito y que por ahora no tiene cómo explicar de dónde sacó el dinero para comprar las propiedades que incorporó a su patrimonio puede mover de una caja a otra con sólo una firma más de $ 148.000.000.000.000 cada año. En dólares de hoy equivale a US$ 102 mil millones anuales.
¿Qué son US$ 500 mil comparados? Monedas. Cada vez que se presionó un poco más, nuevos y escandalosos descubrimientos surgieron ¿Serán estos los únicos que tiene escondidos? ¿O acaso el único funcionario que se enriqueció ilegalmente a costa de los impuestos de los argentinos?
El régimen de inocencia fiscal, creado como segundo blanqueo de capitales, jugó un rol clave en la estrategia (fallida) para esconder los activos. Tanto Adorni como su esposa se adhirieron. Una ley creada a medida. También ingresaron en el régimen simplificado de ganancias el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, el titular de ARCA (exAFIP), Andrés Vázquez, el exdiputado nacional vinculado al narcotráfico José Luis Espert, y los libertarios Santiago Oría, Fernando Iglesias, Felipe Nuñez y Adrián Ravier, además del ex jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
La inocencia fiscal fue reglamentada a comienzos de este año para que los argentinos saquen sus dólares del colchón. En diciembre de 2025, Adorni había amenazado a los bancos que les pidan a los ahorristas justificar el origen de los fondos y puso al Banco Nación a disposición del blanqueo. En una conferencia de prensa al lado del ministro de Economía, Luis Caputo, dijo: “Empleado que pide una documentación por fuera de la norma va a ser despedido”. Según Adorni, con ese esquema “los inocentes dejaron de ser perseguidos como culpables”. Con el diario del lunes resulta evidente que se refería a él mismo.
También había opinado que “Argentina dejó de vivir en el reino del revés”. Sin embargo, la iniciativa no tuvo el éxito que Casa Rosada esperaba. Las entidades financieras no registraron ingresos significativos de dólares por este esquema. “Casi nadie se adhirió a la inocencia fiscal. Bueno, salvo Adorni y su esposa”, bromeó un importante banquero ante la consulta de La Pluma Diario.
EO






