“¿Quién?” preguntó, con brutal malicia, un funcionario al ser consultado sobre el comunicado del PRO. Pese al inmenso revuelo que generó dentro del ecosistema político, dentro del gobierno hacen saber que la jugada separatista del partido fundado y conducido por Mauricio Macri no tiene injerencia alguna dentro del esquema de consolidación de poder del oficialismo y, mucho menos dicen, en el espectro electoral.
El desprecio para con el espacio amarillo es de las pocas circunstancias que sigue uniendo en desgracia a los laderos de Javier Milei. En todas las tribus del oficialismo coinciden en que la jugada apresurada y sin coordinación que mandó a ejecutar el ex presidente no es más que una muestra de desesperación para intentar mostrar un músculo que, afirman dentro de La Libertad Avanza sobre sus ¿ex? aliados, no tienen. “Quieren hacernos creer que mueven la aguja y en ningún tracking pueden llegar a los 10 puntos”, sostuvo un integrante de la mesa chica del líder libertario.
Abrazados a la idea de que el PRO no tiene peso electoral, dentro del gobierno advierten que el partido macrista está buscando presionar al oficialismo “subiéndose el precio” para intentar llegar a un acuerdo macro que le permita, a fin de cuentas, conservar el control de la Ciudad de Buenos Aires.

La avanzada de Patricia Bullrich contra Manuel Adorni, a quien la senadora le exigió en televisión abierta presentar cuanto antes su declaración jurada para intentar superar el peor momento del gobierno, fue una jugada maestra de la ex ministra para interpelar al votante republicano al que pretende ir a buscar el próximo año para concretar su sueño de desembarcar en la jefatura de gobierno que hoy conduce, a los ponchazos, Jorge Macri.
La ex justicialista está convencida que con sólo su figura basta arrebatarle la hegemonía al macrismo después de dos décadas de control. Los números la avalan: en las legislativas del año pasado, se quedó con más del 50% del apoyo de los porteños. Por eso el viernes estuvo paseando por Lugano, en el sur porteño, como si fuera una candidata.
En Uspallata, ya listos para empezar una guerra sin cuartel con la exmacrista devenida en libertaria, están convencidos de que aún podrán gestionar una eventual alianza con La Libertad Avanza que le permita, tal como ocurre en otras provincias, ser el candidato de la unidad elegido por la incuestionable lapicera de Karina Milei. Pese a los deseos del primo Jorge, la hermanísima tiene otros planes. Por eso, empoderó a su ladera, Pilar Ramírez, para que oficie como el tormento del jefe de gobierno, a quien apuestan por amedrentar revolucionando la Legislatura local. Pilar estuvo el viernes con Bullrich con gesto adusto, pero participó de la recorrida por Lugano.

Este tipo de destratos, cuentan desde su círculo íntimo, enfurecieron al ex presidente ojos de cielo, quien ordenó publicar un duro comunicado en el que reforzó que el acompañamiento no es sinónimo de rendición. “Hay que decirlo, el cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo. Y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer. A los dos los vamos a enfrentar. Porque acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos, aplaudir lo que está mal”, reza el manifiesto publicado el domingo por la tarde-noche.
En este sentido, desde el espacio no ocultan su enojo cuando desde el gobierno intentan bajarle el precio al peso electoral del partido. “Cuando saquemos el 8% y sea lo que le falte para llegar al balotaje, que nos recuerden esto”, dijo dispuesto a ir al choque un dirigente de peso dentro del arca macrista.
La fuerte jugada del PRO, sin embargo, se gestó en absoluto hermetismo. Según comentaron diversas fuentes que conocen de cerca la dinámica del partido fundado por el calabrés, las principales figuras políticas del espacio amarillo se enteraron del comunicado cuando éste ya estaba publicado. “Estaba viendo a River y me empezó a estallar el teléfono, no entendía nada”, dijo un influyente referente del partido al ser consultado. Lo mismo pasó con el primo Jorge, que contó en una entrevista televisiva que se había enterado mientras viajaba al canal.

La circunstancia generó un inmenso ruido interno dentro del espacio, puesto que varios dirigentes entienden que esta situación no sólo empuja al precipicio los vínculos parlamentarios con La Libertad Avanza -donde los legisladores violetas y amarillos funcionan casi como compañeros de bloque-, también advierte un eventual quiebre de todos los acuerdos electorales que gobernadores como Rogelio Frigerio, de excelente vínculo con Karina Milei, se prepara para cerrar de cara al 2027. El crujido también impacta en el ministerio del Interior, que conduce Diego Santilli, que viene de reunirse la semana pasada con jefes comunales bonaerenses junto al titular del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, jugado a respaldar al «Colo» como candidato a pelear la sucesión de Axel Kicillof en 2027.
“Rompen todo y después los que tenemos que ponernos a arreglar sus boludeces somos nosotros”, dijo ofuscado un referente de la primera ola quien hizo saber su bronca puertas adentro del espacio. Pese a las quejas, no está previsto, al menos por ahora, una reunión ordenadora en la sede de Balcarce 400 para unificar criterios. Macri tiene agenda propia en Europa y recién regresará al país el viernes por la mañana y habrá un encuentro con intendentes a fin de mes. Por ahora no está previsto que haya nuevos movimientos. Aunque la suerte ya está echada.
TS/CM






