Las delegaciones diplomáticas de Irán y Estados Unidos se encontraron hoy en el balneario suizo de Bürgenstock para consolidar el pacto entre ambos países y avanzar en las negociaciones pendientes, después de que días atrás se pusieron de acuerdo a un alto al fuego de 60 días y se discutan los términos que aún no hay posiciones encontradas. El principal conflicto pasa por el programa nuclear de la República Islámica.
En las reuniones también participan los enviados de Pakistán y Qatar, que son los principales mediadores en el conflicto que inició el pasado 28 de febrero, a partir de un ataque coordinado de Estados Unidos e Israel sobre Teherán.
Otros puntos importantes en las negociaciones es que Irán también reclama el desbloqueo de sus activos congelados y el cese del fuego total en Líbano que continúa siendo bombardeado por Israel.

El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baghaei, dijo que la prioridad de su país en las conversaciones del domingo sería la guerra entre Israel y el Líbano, y sostuvo que no sería posible avanzar hacia un acuerdo final mientras no cesaran los combates allí. Baghaei acusó a Washington de ser “incapaz o no dispuesto” a obligar a Israel a respetar la tregua, y remarcó que “la implementación de cualquier documento es más importante que su firma”.
Días antes de la cumbre, la escalada entre Israel y Hezbollah —agravada tras la muerte de cuatro soldados israelíes— había forzado la postergación de las conversaciones previstas para el viernes. Washington anunció un nuevo cese el fuego ese mismo día, aunque los choques continuaron el sábado.

Por otra parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aseguró que su país no renunciará a enriquecer uranio, pero subrayó que la República Islámica no pretende fabricar armas nucleares y que sus objetivos son pacíficos. “Podemos también afirmar por escrito que no tenemos intención de construir una bomba”, señaló.
El jefe de la delegación estadounidense es el vicepresidente James David Vance, quien se encuentra en Suiza junto a Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, y el enviado especial Steve Witkoff. Vance dijo que espera avances tanto en el frente nuclear como en el del Líbano, aunque aclaró que solo permanecería en las conversaciones “un día o dos”, pero que «las cosas van bien».
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