Karina Milei tiene este martes una agenda doble en la Casa Rosada. Desde las 13 encabeza una nueva reunión de la mesa política, con eje en la agenda legislativa «urgente» tras los últimos traspiés parlamentarios. Cuatro horas más tarde, a las 17, encabeza también la primera reunión organizativa para la visita del papa León XIV, entre el 8 y el 11 de noviembre.
De la mesa política participan el jefe de Gabinete, Diego Santilli; Santiago Caputo; la senadora Patricia Bullrich; Martín Menem, con su primo Eduardo «Lule» Menem,; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; y el secretario de Comunicación, Fabián Fernández.

El objetivo declarado es dar certidumbre al mercado tras el fraccionamiento que sufrió la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado, que obtuvo media sanción pero perdió su tramo más sustancial. El oficialismo tratará el 26 de agosto en Diputados la reforma a la ley de Inocencia Fiscal II, para captar más dólares del colchón.
En la misma sesión se jugará la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, a la que Milei le dedicó una cadena nacional, además del Acuerdo Mercosur-Singapur —firmado en diciembre de 2023, el primero con un país asiático— y el Tratado de Cooperación en materia de Patentes, comprometido con Donald Trump.

En el Senado, la bancada de Bullrich buscará impulsar la Ley de Sociedades, motorizada por Federico Sturzenegger, y el «Súper RIGI», que apunta a ampliar el régimen actual para atraer inversiones de más de 1.000 millones de dólares en sectores como inteligencia artificial, data centers y litio, entre los que el Ejecutivo considera vitales.
Después, la agenda con la Iglesia
Tras la mesa política, Karina Milei encabeza a las 17 la primera reunión organizativa para la visita del Papa. Por la Iglesia participan el arzobispo porteño, monseñor Jorge García Cuerva, y los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic, de la Comisión Nacional para la Preparación de la Visita. Del lado oficial asisten ministros del Gabinete y funcionarios del Gobierno porteño.

En la mesa de hoy se define desde el recibimiento del Papa hasta el operativo de seguridad y los cortes de calle en el recorrido de la caravana. La convocatoria quedó circunscripta a la Ciudad: Córdoba y la Provincia, pese a integrar el itinerario confirmado, todavía no fueron citadas formalmente a la Rosada.
El armado logístico convive con un clima de tensión previa entre la Rosada y la cúpula eclesiástica. García Cuerva, el 7 de agosto, ante una multitud en el santuario de San Cayetano, cuestionó de lleno el rumbo económico oficial: «la libertad económica no puede ser absoluta», dijo, y pidió ser «empáticos con los más necesitados».
En esa homilía, el arzobispo puso el foco en el endeudamiento familiar y en los créditos que «asfixian» a quienes necesitan más de un empleo para llegar a fin de mes, y pidió no «resignarse» a que el trabajo sea tratado «como una mercancía». También cuestionó a una dirigencia que «mira para otro lado» mientras lanza «descalificaciones» hacia los que reclaman por la situación social.
En paralelo, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) le envió una carta al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede para pedir que el Papa incluya en su recorrida una visita a un barrio popular o a un centro de reciclado del país, algo que todavía no figura en la agenda oficial.

Mientras la hermanísima reparte el martes entre el Congreso y el Vaticano, Santilli suma un tercer frente: recibirá a los gobernadores del Norte Grande —Raúl Jalil, Gustavo Sáenz, Leandro Zdero y Carlos Sadir— por la situación energética de las zonas cálidas, otro de los frentes que el oficialismo necesita destrabar antes de las próximas sesiones.
JL/CM









