A partir de este lunes la ciudad helvética de Ginebra será la sede de la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud. Se extenderá hasta el 23 y uno de los puntos en el temario tiene que ver con la decisión de la Argentina de salir del organismo internacional sanitario. Argentina ingresó a la OMS en 1948 mediante la ley 13.211 y para concretar la salida debería contar con otra norma. Por lo pronto, el ministro de Salud, Mario Lugones ya había anticipado el año pasado que dejarían el organismo, lo formalizaron en marzo, en la misma línea que el gobierno de los Estados Unidos, a partir de una directiva del presidente Donald Trump y de su secretario en la materia Robert F. Kennedy Jr, un activo militante antivacunas, que estuvo en Buenos Aires con su par argentino hace casi un año.
El tema será tratado en la Asamblea de la OMS en un contexto de creciente preocupación por la salud global, con brotes de hantavirus y alerta internacional por el ébola en África.
No será fácil la forma de oficializar la salida, si es que se concreta. El estatuto de la OMS no contempla un mecanismo de salida para los países miembros. EEUU lo hizo de forma unilateral, pero había reclamado ese derecho cuando ingresó. No es el caso de la Argentina y por eso el tema deberá ser tratado por la Asamblea General, a pedido del Comité Ejecutivo que preside el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Foradori por el Gobierno vs Boriotti por Fesprosa
En la Asamblea se escucharán dos posiciones. La oficial la aportará el embajador Carlos Foradori y la oposición correrá por cuenta de la doctora María Fernanda Boriotti, en representación de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa), una de las pocas organizaciones reconocidas por la OMS.
Boriotti llevará la carta firmada por médicos de todo el país dirigida a Adhanom, para advertirle que la decisión de Milei «no solo rompe décadas de tradición en cooperación sanitaria, sino que se ha tomado sin debate público, sin consulta a la comunidad científica y de espaldas a quienes sostenemos el sistema de salud día a día», sostiene el texto. «El aislamiento internacional no es una cuestión de soberanía; es una decisión regresiva que nos deja vulnerables ante pandemias, crisis climáticas y emergencias sanitarias. Retirarse de la OMS es darle la espalda a la ciencia, a la prevención y al derecho universal a la salud».
La delegación de Fresprosa viajó para que tanto el director como la asamblea dela OMS «sepan que esta decisión no representa la voluntad del pueblo argentino ni de su campo sanitario».

La respuesta del Gobierno
En el informe 145 del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para cumplir con el requerimiento del artículo 101 de la Constitución, está la respuesta oficial y los argumentos. Hubo preguntas de distintos bloques opositores y el organismo encargado de responder fue la cartera de Salud, que conduce Mario Lugones. «La decisión de retiro de la (OMS) fue adoptada por el Ejecutivo en ejercicio de las facultades de conducción de las relaciones exteriores conferidas por el artículo 99 inciso 11 de la Constitución Nacional. Se notificó formalmente al Director General de la OMS en conformidad con la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, que permite la denuncia cuando se infiere que las partes admitieron esa posibilidad o por la naturaleza del tratado», dice la respuesta y no menciona la Ley 13.211.

Sobre las razones de la decisión el Ministerio de Salud desliza que no quiere pagar la cuota anual y no hay información sobre la deuda por aportes impagos. Contestó que «la cuota anual de membresía de la Argentina a la OMS, así como las contribuciones voluntarias asociadas, fueron consideradas en el análisis que sustentó la decisión. En cuanto a los costos de una eventual reincorporación, la Constitución de la OMS prevé mecanismos de readmisión que se evaluarían oportunamente, de considerarse pertinentes».
«La medida se sustentó en una evaluación integral que consideró la relación costo – beneficio de la membresía, la duplicación de funciones con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la necesidad de reorientar los recursos hacia mecanismos de cooperación bilaterales y regionales más eficientes», remarcó el ministerio.

Sigue la participación en la OPS
Para justificar que la salida de la OMS no tendrá impacto porque «en materia de coordinación y vigilancia epidemiológica, la Argentina continúa siendo parte del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), cuyas obligaciones se mantienen plenamente vigentes. La permanencia en la OPS garantiza la continuidad del acceso a las redes regionales de vigilancia y respuesta ante emergencias sanitarias».

Agregó que «la Argentina mantiene su condición de Estado Miembro de la OPS y, en ese marco, conserva el acceso a tecnologías sanitarias a través del Fondo Rotatorio y el Fondo Estratégico, que constituyen los principales mecanismos regionales para la adquisición de vacunas, medicamentos e insumos estratégicos. El Ministerio de Salud, así como sus entes descentralizados y desconcentrados, continúa con los programas de cooperación técnica de la OPS en áreas críticas, con el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica regional y con la ampliación del acceso a dichos fondos».

También aclaró que «la OPS es un organismo internacional con personalidad jurídica propia, fundado en 1902. En esa doble condición, la OPS cumple funciones de cooperación técnica, vigilancia epidemiológica, establecimiento de estándares regionales, coordinación de respuestas ante emergencias y promoción de redes científicas en el ámbito hemisférico. Si bien la OMS tiene alcance global y la OPS uno regional, la articulación entre ambos organismos permite mantener un canal indirecto de acceso al sistema global».
Antes de la salida formal de la OMS, el director de la OPS, el médico brasileño Jarbas Barbosa da Silva Jr estuvo en el país para participar de «una serie de encuentros de cooperación técnica». Visitó la planta de Sinergium para «anunciar la transferencia tecnológica para la fabricación de una vacuna antigripal celular en el país» y después participó de una «mesa redonda de alto nivel junto al Ministerio de Salud y productores farmacéuticos para fomentar alianzas estratégicas para impulsar la expansión sostenible de la producción y exportación de medicamentos y biotecnológicos esenciales».
Mantuvo encuentros con Lugones y también firmó convenios con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Antes de concluir su gira, se reunió con los ministros de salud de todas las provincias.
CM






