Todas las tribus del peronismo comenzaron a mover sus fichas para marcar las necesidades propias. Mientras Axel Kicillof pone fichas en la discusión por las elecciones concurrentes, Sergio Massa busca imponer candidatos bonaerenses y que no haya una agenda centralizada en el Área Metropolitana. Por su parte, La Cámpora insiste con discutir “un paquete” de leyes, que incluya las pautas electorales.
El extenso encuentro mantenido por Axel Kicillof y la cúpula de su gabinete, Carlos Bianco, Cristina Álvarez Rodríguez, Gabriel Katopodis y Andrés Larroque, con más de 40 jefes comunales del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) ratifica la centralidad de los intendentes como la “columna vertebral” del proyecto presidencial del gobernador.
No obstante, el plenario dejó en claro las limitaciones de la autonomía kicillofista a la hora de resolver el problema más acuciante de los distritos: la inhabilitación electoral de 80 jefes comunales para disputar su reelección, golpeados por la Ley 14.836 de María Eugenia Vidal, que fue sancionada por la Legislatura en agosto de 2016 con impulso del Frente Renovador, a través de Rubén Eslaiman.
El mandatario provincial sepultó las expectativas de un “salvavidas” emanado de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. Ante la postura del máximo tribunal de declinar su intervención en litigios de naturaleza estrictamente política, Kicillof remarcó que el conflicto debe resolverse por la vía institucional del PJ bonaerense y el debate parlamentario.
Kicillof comenzó a marcar un cambio en la retórica para tratar las reelecciones indefinidas. Convalidando las declaraciones públicas de Carlos Bianco, el esquema oficialista buscará encuadrar la derogación del tope de dos mandatos no como una “defensa de privilegios”, sino como la eliminación de una norma que limita el derecho soberano del votante.
La herramienta formal sigue siendo el expediente impulsado por la senadora Ayelén Durán (MDF), el cual requiere consensos transversales que hoy La Plata no tiene asegurados en ninguna de las dos cámaras.
El tablero político y la mayoría en la Legislatura
La reactivación de la ley de reelecciones no podrá tratarse como un hecho aislado. La Cámpora y el Frente Renovador condicionan el quórum y los votos a una mesa de negociación estructural.
Las exigencias del sector de Máximo Kirchner supeditan el aval a la “re-re” a que el Ejecutivo abra el paquete integral que incluye la cobertura de las cuatro vacantes de la Suprema Corte, la aprobación de la regulación de apuestas online/ciberludopatía y la definición del calendario electoral 2027.

“No tenemos problema con que los intendentes vuelvan a ser electos. Lo que creemos es que se puede tener una discusión sin tener que cambiar las reglas electorales todo el tiempo. No es sano mientras la gente la pasa mal”, señalan desde la bancada que conduce Facundo Tignanelli.
Mientras, la bancada del Frente Renovador mantiene el rechazo a modificar la ley que ellos mismos co-impulsaron en 2016, utilizándola como moneda de cambio para influir en el diseño del Presupuesto provincial 2027 y la distribución de poder en el gabinete. “No vamos a ser un impedimento”, advierten en el massismo, aunque creen que esa demanda “no es la prioridad de la sociedad”.
Concurrencia electoral para apuntalar el proyecto nacional
En materia procedimental, Kicillof reafirmó la defensa de las PASO para ordenar las candidaturas tanto a nivel provincial como nacional. Al mismo tiempo, tomó fuerza la hipótesis de convocar a elecciones concurrentes, que es ni más ni menos que votar el mismo día que la Nación, pero con esquemas separados: Boleta Única de Papel para las categorías nacionales y el instrumento provincial correspondiente para las locales.
Los alcaldes del MDF mostraron disposición a resignar el histórico pedido de desdoblamiento, entendiendo que la tracción territorial del Conurbano e interior bonaerense resulta indispensable para sostener la proyección presidencial del Gobernador en 2027.

Lo que llama la atención a las diferentes esferas del peronismo es que Kicillof no cuenta con una estrategia para avanzar en esta iniciativa. “Todavía no hay diálogo más allá de los trascendidos en la prensa”, dice una espada legislativa de Fuerza Patria.
Puertas adentro, en el peronismo confían que las elecciones concurrentes son “el mejor escenario” para pensar “el país federal”. “Ahora le parece buena idea votar el mismo día”, advierten irónicamente, aludiendo a la elección del 2025, donde Kicillof insistió en el desdoblamiento.
Las exigencias del Frente Renovador
En un mensaje al peronismo bonaerense, uno de los laderos de Sergio Massa, Javier Osuna, marcó que la prioridad para las próximas elecciones tiene que pasar por la inclusión de un dirigente del interior provincial en la fórmula por la Gobernación.

“Me he aburrido realmente de que la política se cocine en 24 distritos. No voy a ser parte de ese menú y quiero estar sentado en la mesa para dar esta discusión. Si no nos animamos a armar un proyecto nacional más allá del Conurbano, lo único que hacemos es poner en marcha un nuevo motor para un auto que va indefectiblemente al principio de una nueva derrota”, destacó el actual director del Banco Provincia y exintendente de Las Heras.
El dirigente massista ratificó que las candidaturas provinciales y nacionales deben dirimirse en elecciones primarias (PASO) e insistió en ubicar a Sergio Massa como el dirigente central para liderar la alternativa opositora.
JMA/CM










