El presidente Javier Milei volvió a referirse a las dificultades económicas que atraviesan los argentinos y defendió su gestión con una frase que contrasta con el padecimiento cotidiano de quienes no llegan a fin de mes. “No me pida milagros. Soy un ser humano. Hago lo mejor que se puede con los recursos que tengo”, sostuvo. El mandatario argumentó que la recuperación de los ingresos requiere tiempo y que los resultados de las reformas económicas no pueden producirse de manera inmediata.
En ese sentido, Milei argumentó que la mejora de los salarios depende de un proceso de reconstrucción del ahorro, la inversión y el capital de la economía sin dimensionar sobre el estancamiento de los salarios y el desempleo. “Esto se construye con trabajo, con tiempo”, afirmó, al defender el rumbo de su administración. De esta manera, el Presidente volvió a plantear que la recuperación económica llegará a medida que se consolide el crecimiento, aunque su explicación contrasta con las necesidades inmediatas de las familias que deben afrontar alquileres, alimentos, servicios y cuotas de préstamos con ingresos que no siempre alcanzan.
La distancia entre las expectativas oficiales y las dificultades cotidianas aparece reflejada en los datos sobre endeudamiento familiar. Según la novena Encuesta Rápida de UNICEF Argentina, publicada en noviembre de 2025, el 31% de los hogares con niñas, niños y adolescentes tenía ingresos insuficientes para cubrir sus gastos corrientes. El relevamiento también registró que el 31% de esos hogares mantenía deudas con tarjetas de crédito, bancos, prestamistas o la ANSES. Al incorporar préstamos de billeteras virtuales, aplicaciones y mecanismos informales, la proporción de hogares endeudados ascendía al 45%.
A ese panorama se suma un informe del Centro de Estudios para la Recuperación Argentina (Centro RA), de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), publicado el 30 de abril de 2026. El estudio señaló que la morosidad de los créditos a las familias pasó del 2,8% al 10,6%, mientras que la irregularidad en el crédito al consumo aumentó del 2,5% al 12,1%. En este último caso, el indicador se multiplicó por casi cinco. El trabajo también registró un crecimiento acumulado del 57% en el uso del crédito para sostener el consumo desde el inicio de la gestión de Milei.
El informe de la UBA vinculó esa dinámica con los cambios en la estructura de gastos de los hogares. De acuerdo con el estudio, desde diciembre de 2023 la inflación acumulada en bienes fue cercana al 170%, mientras que en los servicios rondó el 362%. Esa diferencia modificó la distribución de los ingresos familiares y redujo el dinero disponible para comprar otros productos. En ese contexto, el financiamiento comenzó a ocupar un lugar más importante para sostener los consumos habituales.
Por otra parte, el Presidente defendió los indicadores que considera favorables para evaluar su gestión. Durante la entrevista con Radio Mitre, planteó una serie de preguntas para respaldar su diagnóstico: “¿Tenemos más inflación o menos? Menos inflación. ¿Tenemos más PBI per cápita o menos? Más. ¿Tenemos menos pobres, menos indigentes, menos chicos pobres? ¿Tenemos mejores condiciones de seguridad?”. A partir de esos argumentos, sostuvo que las reformas estructurales están sentando las bases para una mejora económica más amplia. También afirmó que la economía argentina podría cerrar los primeros cuatro años de su mandato con un crecimiento acumulado de entre el 16% y el 18%, una proyección que presentó durante la entrevista.
Las elecciones para Milei
En paralelo, Milei trasladó la discusión económica al terreno electoral y expresó una marcada confianza en sus posibilidades de continuar en el poder después de las elecciones presidenciales de 2027. “Estoy supertranquilo”, aseguró al referirse a sus chances de reelección. En la misma línea, rechazó la posibilidad de que los votantes opten por una alternativa opositora y afirmó: “No veo a los argentinos votando para atrás”. Según su interpretación, la ciudadanía valorará la evolución de la inflación, el producto bruto interno per cápita, la pobreza, la indigencia y la seguridad antes de definir su voto.
En un tono marcadamente electoral, el mandatario también vinculó la continuidad de su proyecto con una mejora de las expectativas de los inversores. Sostuvo que una victoria de su espacio permitiría profundizar las reformas y llevar el riesgo país hasta los 200 puntos básicos, al tiempo que proyectó tasas de crecimiento económico de entre el 7% y el 8%. En sus declaraciones, además, volvió a atacar a la oposición con expresiones descalificadoras y planteó la necesidad de imponerse en las urnas para consolidar su programa económico.
A su vez, Milei defendió las medidas de desregulación impulsadas por su Gobierno, especialmente en los sectores energético y minero, y destacó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Durante la entrevista, afirmó que el esquema reúne proyectos por unos 210.000 millones de dólares, de los cuales 70.000 millones estarían aprobados. El Presidente presentó esas iniciativas como una herramienta central para atraer capitales y promover el desarrollo productivo, y definió al régimen como “la política industrial más importante de la historia argentina”.
En cuanto a sus proyecciones de largo plazo, el mandatario aseguró que, si se mantiene el rumbo económico, la Argentina podría duplicar su producto bruto interno en diez años y cuadruplicar el PBI per cápita en dos décadas. “Entre 15 y 20 años nos convertimos en un país desarrollado”, afirmó. También sostuvo que el país podría convertirse en la primera potencia mundial en un horizonte de entre 30 y 40 años. Se trata de pronósticos formulados por el propio Presidente y condicionados a la continuidad de su programa de reformas.
Por último, al ser consultado sobre una eventual fórmula presidencial con Patricia Bullrich para 2027, Milei evitó confirmar si la dirigente será su compañera de boleta, aunque destacó su pertenencia al oficialismo. “Obviamente, si es parte del espacio, claramente”, respondió ante esa posibilidad, y la definió como “uno de los grandes referentes del espacio”. No obstante, aclaró que todavía no es momento de discutir candidaturas y que las definiciones corresponden a la mesa política, mientras él concentra su atención en la gestión y en la denominada batalla cultural.
GLF









