El endeudamiento de los hogares argentinos adquirió una dimensión que excede a los registros tradicionales del sistema financiero. Mientras el oficialismo desestima en redes y en el Congreso la problemático, un relevamiento del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) muestra que el 92,3% de los hogares tiene algún tipo de deuda, aunque casi la mitad de las obligaciones no aparece directamente en los registros del Banco Central (BCRA).
El estudio, correspondiente a agosto de 2026, relevó 4.200 casos efectivos en todo el país mediante una muestra probabilística estratificada. El trabajo de campo se realizó entre el 25 de julio y el 15 de agosto e incluyó a personas mayores de 18 años responsables del manejo financiero de sus hogares en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
Uno de los principales datos del informe aparece al analizar el nivel de incumplimiento. El 88,9% de las deudas relevadas se encontraba impaga o incumplida en agosto, frente al 81,8% registrado en marzo de este año. El porcentaje también representa un fuerte incremento respecto del 76% de mayo de 2025 y del 63% de julio de 2024.
La situación también se refleja en la cantidad de obligaciones que acumulan las familias. El 28,4% de los hogares endeudados tiene más de tres deudas, cuando en marzo representaban el 23,5%. El indicador había sido del 12% en mayo de 2025 y del 8% en julio de 2024. En paralelo, los hogares que solamente tenían una deuda bajaron al 10,8%, desde el 35% registrado en 2024.
La composición de esas obligaciones permite observar que la morosidad no se concentra exclusivamente en los bancos. Dentro de las deudas que pueden identificarse a través de la información financiera, las tarjetas de crédito explican el 31,1% del total relevado, mientras que los préstamos de billeteras virtuales, financieras y prestamistas regulados representan el 10,2%. Las obligaciones con bancos, excluidas las tarjetas, alcanzan otro 9,4%.
Sin embargo, el 49,3% de las obligaciones queda por fuera de ese universo financiero. Allí aparecen compromisos cotidianos como el fiado en comercios de proximidad, los alquileres, los impuestos, las tasas, las expensas, los servicios, la educación privada y los préstamos entre familiares, amigos o prestamistas no regulados.
El fiado representa el 13,3% de las obligaciones relevadas y se ubica como el principal componente de la deuda no financiera. Los alquileres explican otro 12,5%, mientras que impuestos, tasas y expensas representan el 8,5%. También aparecen los préstamos familiares o informales, con 4,7%; los servicios de empresas privadas, con 4,3%; la educación privada, con 2,2%; y los servicios públicos, con 1,8%.
El informe también muestra que el crédito es utilizado cada vez más para afrontar gastos esenciales. El 62,5% del uso de las tarjetas de crédito se destina a la compra de alimentos, frente al 61% de marzo de 2026, el 58% de 2025 y el 54% de 2024. Para el IETSE, este comportamiento muestra que el financiamiento dejó de estar asociado únicamente a compras extraordinarias y comenzó a complementar ingresos que no alcanzan para cubrir necesidades básicas. Para Milei, el crédito había sido utilizado exclusivamente para la compra de televisores para ver el Mundial 2026. Incluso, el mandatario compartió en su cuenta de X un análisis elaborado por el usuario Matías Fernández para justificar sus críticas a los periodistas, a quienes calificó de operadores y de “imbéciles con déficit de IQ y/o son unas mierdas humanas mentirosas”.
A esto se suma el peso que tienen las deudas sobre los ingresos mensuales. El 44% de los hogares destina más de la mitad de sus ingresos al pago de obligaciones, un porcentaje que era del 38% en marzo de 2026, del 28% en 2025 y del 18% en 2024. El aumento implica que una porción cada vez mayor del dinero disponible queda comprometida antes de afrontar los gastos del mes.
La combinación de múltiples deudas y una elevada morosidad genera un escenario en el que las familias deben administrar distintos vencimientos al mismo tiempo. Una misma persona puede tener consumos pendientes en la tarjeta, una deuda con un comercio, alquileres atrasados y facturas sin pagar. El IETSE describe esta transformación como un pasaje desde un endeudamiento puntual hacia una modalidad de endeudamiento múltiple y fragmentado.
Las expectativas de los hogares también reflejan el deterioro. El 47,5% considera que no podrá afrontar todas sus deudas, frente al 37% de marzo, el 24% de 2025 y el 18% de 2024. Otro 15% directamente no logra proyectar cómo será su situación financiera. De esta manera, el problema ya no se limita al monto acumulado de las obligaciones, sino también a la capacidad de las familias para imaginar una salida del circuito de endeudamiento.
Contra viento y marea oficialista, la oposición tratará la morosidad en el Congreso
Este miércoles, en Diputados hubo un nuevo intento opositor de tratar los proyectos presentados por el alto endeudamiento de las familias. Para hacerlo necesitaban sumar dos tercios de los presentes, pero llegaron a 133 votos afirmativos, 107 negativos y 11 abstenciones. Pero a pesar de no haber llegado al número requerido, sumaron cuatro votos por encima de los 129 requeridos para el cuórum.
Así, mientras en el recinto de Diputados se debatía la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la Ley de Inocencia Fiscal II, un grupo de legisladores opositores encabezados por Germán Martínez (UxP) salió a dar una conferencia de prensa fuera del hemiciclo para anunciar la convocatoria a una sesión especial para el miércoles 9 de septiembre, para tratar este tema.
Hoy, los legisladores opositores formalizaron el pedido de sesión especial, con un temario que también incluye la prórroga de la emergencia en discapacidad así como el paquete de proyectos por el endeudamiento familiar.
La firma reunió a ocho bloques, desde el peronismo hasta la izquierda, con sectores que en otras votaciones acompañan a la Casa Rosada: Germán Martínez (UxP), Pablo Juliano (Provincias Unidas), Oscar Herrera Ahuad (Argentina Federal), Sebastián Nóblega (Elijo Catamarca) y Marcela Pagano (Coherencia), entre los principales firmantes.
Milei dice que la morosidad no es un problema, pero Argentina lidera el ranking regional
un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) expone un escenario muy diferente: la morosidad en Argentina es elevada y los periodistas no estarían exagerando el problema. Según los datos del estudio, difundidos por la agencia NA, el país encabeza el ranking de América Latina, con un 7,3% de su cartera en situación irregular. La cifra más que duplica el promedio regional, que se ubica en 2,78%.
El reporte también remarcó que Argentina presenta el ratio de crédito sobre el PBI más bajo de la región, con apenas un 14,3%, frente a un promedio latinoamericano del 47,3%. Es decir, el crédito representa en el país menos de un tercio de lo que representa, en promedio, en el resto de América Latina, aun cuando el sistema financiero argentino exhibe el mayor nivel de cartera irregular.
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