Sandra Pettovello salió a desactivar cualquier lectura política de la visita de León XIV, a cinco días de su llegada. “De ninguna manera va a venir el Papa a hacer ningún comentario de la política local”, afirmó la ministra de Capital Humano, quien apuntó contra “los actores que quieren hacer política con una visita pastoral”.
En Radio Mitre, la funcionaria sostuvo que fueron los obispos, con quienes dijo tener una “relación fluida”, los que le anticiparon el tono del pontífice: “Van a hablar de temas de la Iglesia que tienen que ver con lo pastoral, con la protección de los vulnerables, con la pobreza… ¿De qué otro tema hablaría la Iglesia?”.

Pettovello también buscó cerrar cualquier lectura en clave de enfrentamiento: “Hacer cualquier interpretación política direccionada hacia un gobierno es no conocer el Vaticano y no conocer la labor y la responsabilidad que tiene el hombre más importante del mundo, que es el Papa”, aseguró.
Además, negó que el Episcopado cuestione su gestión, aunque acotó la defensa a su propia cartera: “Los obispos no están en desacuerdo con la labor que viene haciendo el Ministerio de Capital Humano, más allá de que siempre hay algo para mejorar. No hablo de otras carteras”.
Incluso relativizó los reclamos por la deuda de los hogares: “No reclaman mayor atención a los vulnerables, es una generalidad hacia todos”, dijo, y lo ejemplificó: “Si le preguntan a un obispo sobre la morosidad, por ejemplo, qué va a decir: ‘Uh, sí, qué mal la morosidad’ y no es direccionado al Gobierno”.

El blindaje de Pettovello se suma a la estrategia de la Casa Rosada en la recta final de los preparativos, con Karina Milei al frente de la coordinación. El secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo, ya había pedido no politizar la visita: “El papa es de todos”, sostuvo.
La postura oficial convive con una seguidilla de advertencias de la jerarquía católica por la situación social. A comienzos de octubre, el arzobispo porteño, Jorge García Cuerva, anticipó que el Papa se iba “a encontrar con un país dividido y en crisis”, aunque luego aclaró que no apuntaba solo a la gestión libertaria.
El cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero del Episcopado, fue más directo cuando Milei calificó de “pelotudez” la idea de que la gente no llega a fin de mes: “Si la gente dice que no llega, es porque no llega. No creo que a nadie le dé gusto decir eso”, le respondió.

No era la primera vez. En una homilía de mayo, Rossi había cuestionado que se buscara “favorecer a los opulentos y restringir ayuda a discapacitados, jubilados, enfermos y vulnerados”, y llegó a hablar de “cierto sadismo de Estado e institucional”. En el Tedeum del 25 de Mayo, frente a Milei, advirtió sobre un “desmembramiento social”.
El presidente de la Conferencia Episcopal, el arzobispo de Mendoza Marcelo Colombo, había pronosticado en abril que “se va a profundizar la desigualdad”. Según un estudio de la socióloga Sol Prieto, del Conicet, citado por MercoPress, 42 de los 44 documentos de la CEA sobre políticas públicas desde enero de 2024 fueron críticos.
La cruzada libertaria por calmar la tensión con la Iglesia contrasta con la agenda de Milei, quien viajó a Neuquén para acercarse al evangelismo, al inaugurar la nueva sede de la Iglesia Bautista Jesús es Rey, que conduce el pastor Hugo Márquez, padre de la senadora libertaria Nadia Márquez.

No obstante, con el gobernador Rolando Figueroa entre los presentes, el presidente le dedicó un tramo de su discurso al pontífice: “Esta celebración llega en un momento muy especial por la llegada del papa León XIV, lo esperamos con los brazos abiertos”, dijo, antes de volver a defender “la moral como política de Estado”.
El acto profundiza el vínculo de Milei con el mundo evangélico: el año pasado inauguró el templo Portal del Cielo, en Chaco, y encabezó un encuentro navideño en Balcarce 50 con pastores de ACIERA. Esa alianza de iglesias firmó, al inicio de la gestión, un convenio de asistencia social con el ministerio de Pettovello.

La agenda de León XIV arranca el domingo con un homenaje en Plaza San Martín, la reunión con Milei en la Casa Rosada y un encuentro con autoridades y cuerpo diplomático en el Palacio Libertad. Al día siguiente visitará el Cottolengo Don Orione de Claypole y celebrará la misa central en el Monumento de los Españoles.
Esa misma tarde se reunirá en la UCA con sindicalistas, empresarios y movimientos sociales. El martes 10 oficiará una misa en Córdoba y volverá a Palermo para una vigilia con jóvenes, y el miércoles 11 pasará por la cárcel de Devoto y por Luján antes de partir hacia Lima.
El paso por el Cottolengo, donde viven unas 400 personas con discapacidades severas, es considerado como el «plato fuerte” de la visita. Es la escala que pondrá en foco en el ajuste desplegado por el Gobierno sobre el sector.
JL/CM










