La cumbre que mantuvieron el gobernador Axel Kicillof y el diputado nacional Máximo Kirchner en la Gobernación bonaerense marca una tregua táctica indispensable en el convulsionado mapa del peronismo provincial, aunque el entendimiento se sostiene sobre un cimiento de frágil desconfianza y se limita estrictamente a la resolución de cuestiones coyunturales de gestión y arquitectura electoral.
El cónclave, gestado tras meses de distanciamiento absoluto y allanado por la labor silenciosa de operadores políticos de ambos sectores como Federico Otermín, Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares y Facundo Tignanelli, permitió reordenar los tantos en la antesala de la próxima reunión del consejo partidario.
La formalización del esquema orgánico acordado a principios de año, que sitúa a Kicillof al frente del Consejo Provincial del PJ y a Máximo Kirchner en la presidencia del Congreso partidario, cuyo plenario se celebrará el 21 de noviembre, funcionó como el pretexto institucional para desactivar las escaramuzas públicas.

Sin embargo, desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) se encargaron de remarcar que el acercamiento está lejos de constituir una reconciliación política profunda o una alianza estratégica a largo plazo. En el entorno del mandatario provincial admiten con crudeza que el vínculo permanece atravesado por la cautela y que las prevenciones frente al accionar de La Cámpora continúan intactas. Para el kicillofismo, la mesa de diálogo debe entenderse exclusivamente como un canal de contención institucional para resolver temas espinosos, como el debate en torno a la habilitación de las reelecciones indefinidas para los jefes comunales y la sincronización de la estrategia frente a las elecciones de 2027.
Del lado del cristinismo valoraron el reinicio de las conversaciones como un paso necesario para dotar de cohesión a una herramienta electoral imprescindible frente al oficialismo nacional, aunque retacearon cualquier lectura vinculada a un anticipo de unificación de candidaturas.

Mientras el peronismo local intenta procesar sus tensiones internas y capitalizar el desgaste que las encuestas y el contexto regional proyectan sobre la administración libertaria, la tregua en La Plata ratifica que, en el tablero bonaerense, la necesidad de supervivencia política obliga a pactar treguas aun cuando la tregua misma esté habitada por la sospecha mutua.
Las miradas sobre el futuro
Aunque todo parece indicar un ordenamiento en la tensa unidad que vive el peronismo, las diferentes tribus tienen desconfianza de cómo encarar las discusiones sobre el proceso electoral y cómo encarar el cierre de año.
La Reforma Política se encamina a ser el ordenador del peronismo bonaerense y hay tres ejes donde se buscan poner certezas: El sostenimiento de las PASO, la posibilidad del desdoblamiento y la reelección indefinida para los intendentes.
Este último punto se anota toda la ganancia de Kicillof. En caso de avanzar, pareciera que el gobernador se cuelga una medalla que hasta ahora genera dudas y puede mostrarse como un líder del peronismo. En La Cámpora son optimistas que se de el tratamiento de la reelección de los alcaldes: “ideológicamente nosotros acompañamos eso. Por supuesto queremos que salga, pero quién tiene que buscar los votos es la gente del gobernador”, advierten.

En tanto, la postura del Frente Renovador es la más resonante. Durante la semana, las redes sociales explotaron con críticas al intendente de Ensenada Mario Secco, quién cargó contra Sergio Massa la responsabilidad de ponerle un freno a esa discusión.
El posicionamiento del massismo lo aclaró Alexis Guerrera en diálogo con La Pluma. El proyecto del Ejecutivo para derogar la restitución de los límites a las reelecciones, impulsado por la senadora kicillofista Ayelén Durán, reposa en la Comisión de Legislación General, bajo el control de la bancada referenciada con el Gobernador. El FR demanda que se abra el expediente, se emita dictamen y que cada espacio político exponga sus argumentos de cara a la sociedad en el recinto.
“Es importante no escapar a las circunstancias que están sucediendo. Hay un proyecto presentado por una legisladora del Movimiento Derecho al Futuro en el Senado, que es el año pasado, que hoy se encuentra en una comisión presidida por Germán Lago del MDF. No hay ningún representante del Frente Renovador en esa comisión, con lo cual el primer paso es que abran la discusión en esa comisión”, planteó.

Sobre la posibilidad de un desdoblamiento aparece el primer acuerdo entre las tres tribus. Allí, el problema radica en las esferas del gobernador, que impulso un cambio en la última elección legislativa del 2025. Ahora, con los mismos argumentos busca avanzar en una elección concurrente, que tendrá paralelismo con la nacional, aunque con diferentes modalidades en las boletas.
Por último, el sostenimiento de las Primarias vuelve a depender de Javier Milei. El gobernador le dijo a los consejeros directivos del PJ Bonaerense que el oficialismo no cuenta con los votos para la eliminación o suspensión, por lo que el 8 de agosto se encamina para ser el elegido para la elección que determine las candidaturas para las generales de octubre.
Lo que resta saber, una vez que se definan estos tres conceptos sobre la Reforma Política, es si el peronismo usará las PASO para definir sus candidatos o sólo estarán dispuestas para ir a las contiendas municipales. Acá también hay un debate con diferentes miradas, aunque todavía nadie quiere confirmar quienes son los contendientes.
JMA/CM










