El plenario del Consejo Provincial del PJ bonaerense en la sede de la calle 54 en La Plata ratificó que el entendimiento alcanzado entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner y funciona como una contención institucional básica ante el conflicto político de fondo. Con la presidencia bajo el mando formal de Kicillof y la proyección de Máximo Kirchner para asumir la titularidad del Congreso Provincial del PJ en la sesión que se llevará adelante el 21 de noviembre, el peronismo formalizó el esquema de gobernanza acordado en la renovación de autoridades.
El gobernador explicó que el Congreso del PJ bonaerense se realizará el 21 de noviembre y tendrá una “modalidad híbrida” y que parte de las autoridades estarán desde la sede del peronismo en la capital provincial, mientras que el resto de los congresales participará de forma virtual.
“No va a ser de esos congresos multitudinarios, sino que una parte se va a hacer acá en La Plata, donde va a estar la mesa, y el resto va a ser virtual”, explicó el propio gobernador.
La convocatoria al Congreso partidario tendrá como principal tarea de designación de los congresales nacionales del partido que, entre otras cosas, tienen como función aprobar las alianzas partidarias para la próxima contienda electoral.

“Tenemos plazos y hoy estamos cumpliendo esos plazos también, con lo cual es muy importante para nosotros que el partido esté absolutamente dentro de la norma”, señaló el gobernador ante la prensa presenta.
La foto del peronismo unido tuvo dirigentes de todas las tribus y, aunque el Frente Renovador tiene su propia estructura partidaria, vieron con buenos ojos lo sucedido en La Plata. Además del gobernador, estuvieron los vicepresidentes Verónica Magario y Federico Otermín, como vicepresidentes; el Secretario General, Mariano Cascallares y el intendente de La Plata, Julio Alak, encargado de la formación política de la militancia.

Cristina en la mesa
Uno de los puntos de la reunión pasó por la situación que atraviesa la expresidenta, Cristina Kirchner y la discusión contra “el partido judicial”. El encargado de poner a Cristina en la mesa fue el intendente de Carmen de Areco, Iván Villagrán, que logró poner en el comunicado final un pronunciamiento del partido.
“Expresamos nuestra profunda preocupación ante el escenario de persecución política hacia el campo nacional y popular. La Presidenta del Partido Justicialista en el orden nacional, Cristina Fernández de Kirchner, permanece injustamente detenida hace más de 500 días. Reclamar por su inocencia, su libertad y el pleno ejercicio de sus derechos civiles y políticos es una tarea que asume el peronismo de la Provincia de Buenos Aires”, señala el comunicado firmado por el PJ bonaerense.

Esto se da en el marco de la entrevista que dio a un medio estadounidense y fue publicado hace días atrás, donde la propia Cristina marcó su potencial candidatura si recupera sus derechos políticos. Un mensaje de unidad en toda la discusión del peronismo, mientras Milei se desploma por la caída de sus aliados políticos en la región.
PASO vs. Consenso: el dilema por las reglas de 2027
El debate sobre la selección de candidaturas consolida dos visiones contrapuestas dentro del oficialismo provincial. El Consejo sirvió para poner paños fríos a la discusión provincial, aunque sirvió de antesala a un potencial acuerdo. El presidente partidario puso el marco nacional y el panorama sobre las Primarias en el Congreso.
Axel Kicillof y su mesa chica sostienen la vigencia innegociable de las PASO, tanto en el plano nacional como provincial, como el único mecanismo legítimo para procesar las diferencias internas, evitar la selección “a dedo” y construir un armado competitivo frente al gobierno de Javier Milei.

Ante las señales emitidas por Cristina Fernández de Kirchner sobre su eventual retorno a la contienda presidencial, el cristinismo defiende el principio de liderazgo histórico y pretende acotar las primarias a acuerdos de síntesis institucional, rechazando una confrontación directa que desgaste al espacio en las urnas.
Cerca de la expresidenta aseguran que “no quiere ir a una disputa de PASO a nivel nacional”, aunque advierten que el Plan A es que “sea candidata”.
Sobre la discusión por la limitación de los intendentes a ser reelectos, las espadas legislativas del peronismo aseguran que “los números están” y que no ven un impedimento a un acuerdo.
La presión de unos 80 jefes comunales que enfrentan el límite de mandatos impuesto por la Ley 14.836 emerge como el principal factor de urgencia territorial. Pese al empuje del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) para retener la tracción de los caudillos locales en la boleta, la vía legislativa permanece atascada. El rechazo público del Frente Renovador de Sergio Massa a derogar la norma aprobada en 2016 se suma al cerrojo del PRO, la UCR y La Libertad Avanza.
JMA/CM










