“Critican si ya la línea perdí. Se fijan si voy, si vengo o si fui.” El video con el que sorprendió Patricia Bullrich el lunes por la tarde en el que se muestran fragmentos de su participación en el Senado musicalizada con la siempre arrebatadora Se dice de mí, de Tita de Merello, significó una revolución dentro del gobierno nacional. La titular de La Libertad Avanza en la cámara alta viene de semanas en las que su espíritu separatista volvió a reflotar y en el oficialismo ya no ocultan su malestar.
Para un sector del gobierno la legisladora “hizo una de más”. Desde el sector que identifica a Karina Milei como su jefa política hacen saber que toman este movimiento como una declaración de guerra con la hermana presidencial, quien ya no oculta la furia que le genera la imposibilidad de controlar a la dirigente. El malestar que jamás reconocerán en on the record, fue manifestado en sugestivos posteos de cuentas de X que se le atribuyen a integrantes del círculo chico de la hermana presidencial.
El enojo, en concreto, es la búsqueda del protagonismo que la senadora insiste por tener en los éxitos que, dentro del gobierno creen, son construidos de manera colectiva para evitar que un sólo sector se arrogue el triunfo frente a otro.

Esta no es la primera vez que la heredera de los Luro Pueyrredón utiliza este tipo de métodos para hacer tronar el escarmiento. Meses atrás, cuando el Congreso logró tener un verano de éxitos extraordinarios, la porteña hizo un video consagratorio con Vogue, de Madonna, en el que se mostraba sin rodeos el protagonismo que ella misma aseguraba tener para destrabar las negociaciones en la Cámara con aliados y gobernadores. Aquel video, el primero, sorprendió en cada uno de los escalafones del oficialismo que ya desde entonces anticiparon lo que se venía: una nueva etapa de desprendimiento de parte de la ex candidata presidencial del PRO.
Con el estallido del escándalo de Manuel Adorni, quien sigue sin presentar su declaración jurada y no lo hará hasta iniciado el paso de la Selección por el Mundial, Bullrich fue la única en salir a marcarle la cancha al jefe de gabinete. Lo mismo hizo la semana pasada cuando por teléfono le comunicó a Javier Milei que no iba a acompañar su decisión de retirar el tratamiento del pliego de María Verónica Michelli, la jueza electa para el Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata. El presidente aceptó, a regañadientes, su objeción de conciencia. Pero en el karinismo estallaron de furia.

Los laderos de la hermana presidencial hacen saber que la menor de los Milei no tolera que Bullrich no se alinee con su jefatura política como sí lo hacen sin chistar todo aquellos que tienen voluntad de supervivencia dentro de La Libertad Avanza. Con una carrera política de más de cuatro décadas, Patricia Bullrich sabe que tiene experiencia de sobra para hacer valer su precio y así se lo hizo saber cada vez que pudo a la todavía aprendiz libertaria, quien pese a haber construido un imperio a su alrededor, todavía comete pecados de novata.
La semana pasada, Karina invitó a la senadora a tener una reunión de trabajo en su despacho en la Casa Rosada. Durante el cónclave, que se extendió por poco más de una hora, la secretaria general de la presidencia buscó marcarle la cancha a la ex macrista quien, con su inteligencia intacta, le hizo creer que tiene el poder. Incluso, Bullrich no dudó en subir la foto que el equipo de comunicación de la hermanísima le envió a los colaboradores de la legisladora, en donde se la ve de espaldas y sin rostro. El intento domesticador del karinismo no quedó más que como un gesto inmaduro de un sector que intenta crecer con ausencia de astucia.

Como sea, lo cierto es que en el oficialismo saben que la permanencia de Bullrich dentro del gobierno es inevitable. Este martes, la titular de LLA en el Senado se puso al frente de la estrategia para avanzar con más designaciones de jueces, como es el caso de Víctor Pesino, quien intenta defender su pliego pese a las impugnaciones que la UOM, la CGT y entidades de abogados presentaron ante su posible designación.
Bullrich, también, se puso al frente de las negociaciones para rencauzar la discusión por la Ley de Propiedad Privada, cuyo tratamiento fue retirado la semana pasada luego de que el oficialismo reconociera que no tenía los votos para avanzar. En las próximas horas, en tanto, se espera que la senadora mantenga encuentros claves con presidentes de bloques aliados para escuchar sus contrapropuestas para apoyar el proyecto clave que impulsa el oficialismo.
TS/CM






