Amigos con lo ajeno. Corruptos. Coimeros. Ensobrados. Esos términos fueron utilizados por muchos ahora oficialistas para referirse a gobiernos anteriores. Sin embargo, escasa transparencia y falta de vigilancia contra la corrupción son preocupaciones que la sociedad reclama en la actualidad, de acuerdo a todas las encuestas. Las alarmas por estos problemas también sonaron en el Fondo Monetario Internacional, quien por primera vez reprimendó a un gobierno argentino por ello.
En la segunda revisión del artículo IV, donde el FMI audita las cuentas locales de acuerdo al préstamo que sacó Luis Caputo en 2018, el organismo que preside Kristalina Georgieva criticó falta de progresos en la lucha contra la corrupción. En la página 42 de las 136 fojas dijo que “es necesario fortalecer los marcos anticorrupción de prevención, ya que los regímenes de declaración de activos se caracterizan por una verificación limitada, escasa transparencia, publicación tardía y aplicación desigual. Las normas sobre conflictos de intereses siguen limitadas por reglas porosas y una débil capacidad de aplicación. Asimismo, la percepción de una independencia judicial limitada y la politización siguen siendo motivo de preocupación, ya que las evaluaciones internacionales y los observadores nacionales continúan señalando demoras en casos de alto perfil y una rendición de cuentas limitada para los altos funcionarios, lo que subraya la necesidad de fortalecer la independencia de la fiscalía y la transparencia judicial”.
Se trata de un tono elevado que jamás había presentado el organismo contra gestiones anteriores, tal como pudo corroborar La Pluma Diario con ministros de Economía anteriores. Consultados por este medio, desde el Palacio de Hacienda de «Toto» no realizaron comentarios.
Este apartado del reporte del Fondo es redactado por el equipo de técnicos. Especialistas con años de experiencia con la entidad multilateral explicaron que el staff representa la voluntad de los países miembros. Por eso aclararon que ante el cada vez mayor escándalo de enriquecimiento ilícito por el que se investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, las naciones socias seguramente buscan resguardarse. «Es imposible que no hagan mención. Está en juego la reputación del FMI, que ya viene golpeada por el crédito que le dieron a Mauricio Macri y que dos años después ya no podía pagar», detalló una alta fuente.
Es que fue por presión de Donald Trump que el Fondo entregó el nuevo crédito por US$ 20 mil millones, que se sumó al de Caputo renegociado a mejores condiciones por el ex ministro Martín Guzmán. Pero el presidente de Estados Unidos deberá enfrentarse a elecciones de medio término en noviembre, con un escenario desfavorable delante.
En caso de que los republicanos pierdan, dejarán de contar con mayoría en ambas cámaras del Congreso y, por lo tanto, los demócratas podrán frenar o al menos amortiguar algunas de las prepotencias de Trump. Por propiedad transitiva, esto debilitará el apoyo de la potencia americana al gobierno de Javier Milei. Es que Estados Unidos es el único que «banca» con dinero propio y ajeno el experimento de la motosierra. Pero el sector privado está lejos de eso.
Wall Street mira de lejos. Los mercados internacionales se niegan a prestarle dinero a Argentina, con un riesgo país cercano a los 500 puntos básicos. El viernes los funcionarios salieron a celebrar una baja del indicador que elabora el JP Morgan a 480 unidades, pero fue precoz. Minutos antes del cierre, sin embargo, recortó la merma y quedó en 494 puntos.

El riesgo Milei
Aunque la administración libertaria insista con que no llegan las inversiones por un supuesto riesgo «kuka», la realidad la desmiente. El informe del FMI hace referencia tácita a la preocupación internacional sobre la corrupción que envuelve al Gobierno. Es que las duras críticas llegaron después de que estalló el escándalo del Adorni «deslomado» entre viajes y propiedades que no puede explicar y una declaración jurada que aún no presentó. Más aún, el Ejecutivo postergó por dos meses la entrega de los documentos, aunque el vocero presidencial no es el único que aún lo adeuda.
La entidad que preside Georgieva también enumeró dentro de los “desafíos pendientes” a la lucha contra la corrupción de Argentina. Advirtió allí que la Casa Rosada sacó una puntuación de sólo 36 sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción para 2025, según Transparencia Internacional. Además, apuntó que “la declaración sobre el clima de inversión de Estados Unidos y otros indicadores señalan la persistencia de estos desafíos”.
Con los «kukas» nunca usaron el mismo lenguaje. Es más, durante el gobierno anterior, un informe del Fondo de 2022 destacó “fuertes esfuerzos que se están llevando para mejorar la gobernanza, integridad financiera y marcos de transparencia para asegurarse el cumplimiento de los estándares internacionales y apoyar los esfuerzos anticorrupción”.
El FMI adoptó en 2018 un Marco de Gobernanza y Anticorrupción (Framework for Enhanced Engagement on Governance) que le permite evaluar cómo la corrupción o las debilidades institucionales pueden afectar la economía de un país. Desde ese entonces a cada nación le agregan un apartado que lo analiza. Nunca antes se habían dirigido a Argentina de esta manera. El escándalo de Adorni pone en jaque las ambiciones de Milei, más aún si Trump no gana los comicios legislativos de este año.
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